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Su hijo Christian y su esposo, Marcos Mallory, disfrutaron con ella la entrega del diploma. (Primera Hora / Luis Alcalá del Olmo)

Le sigue los pasos a su “Tasto”

sábado, 16 de junio de 2007
Belén Martínez Cabello / Para Primera Hora

Haber presidido la Comisión de Bienestar Social mientras ocupó un escaño en el Senado de Puerto Rico durante el pasado cuatrienio, le permitió a Yasmín Mejías darse cuenta de que su verdadera vocación, además de la actuación, es el Trabajo Social.

Por eso, tan pronto tuvo la oportunidad, la actriz se matriculó en la Universidad del Este, en Carolina, para terminar un bachillerato que había dejado inconcluso.

El pasado miércoles, la intérprete de la inolvidable “Altagracia” recibió su diploma en esa especialidad de manos de José Méndez, presidente de la Universidad del Este del sistema Universitario Ana G. Méndez.

Se trató de una ceremonia muy emotiva porque en ella se entregó a los padres de Gloriham Sierra, fallecida en un accidente de tránsito causado por una conductora ebria, su diploma de bachillerato en Administración de Hoteles.

La ceremonia de colación de grados se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de Miramar y, al igual que todos los graduados, Yasmín Mejías estuvo acompañada de familiares, en su caso, de su esposo, el cantante Marcos Mallory y el hijo de ambos, Christian.

Los dos hombres de su vida aplaudieron los logros de la artista cuando escucharon su nombre. Casualmente, el esposo de Mejías se graduó de Trabajo Social en 2005 en la misma institución universitaria.

Al concluir los actos, ambos expresaron su intención de continuar estudios conducentes a una maestría.

“Yo había dejado a mitad un bachillerato en Educación con una concentración en Teatro porque tuve una buena racha en la televisión. Pero, al retomar mis estudios, opté por el Trabajo Social porque mientras presidí la Comisión de Bienestar Social en el Senado, me di cuenta de lo mucho que la gente necesita ayuda social y psicólogica”, expresa Yasmín Mejías, quien reconoce que haber perdido las pasadas elecciones le permitió regresar a la universidad para terminar su carrera.

“Obviamente influyó, porque me dio tiempo libre”, expresa aún sin quitarse su toga.

Haber tenido tiempo disponible le permitió, asimismo, graduarse con honores, según evidencia su medalla Magna Cum Laude, por haber alcanzado el promedio más alto de su clase.

“Ahora Marcos y yo estamos orando para que Dios nos permita conseguir becas para continuar la maestría en Trabajo Social. Yo estudié el bachillerato con beca, pero tengo entendido que es mucho más difícil conseguir ayudas económicas”, expone al tiempo que admite que, tras abrirse el periodo para la radicación de candidaturas en los partidos políticos, evalúa aspirar a un nuevo término en la Legislatura, “ahora con mucho más preparación”.

“A mí nadie me alejará nunca de la actuación, pero también ésta es mi vocación. En la iglesia me mantengo bien activa en el área de consejería. Ésa es otra de mis pasiones”, anota sobre la labor voluntaria que realiza en la Iglesia de Dios Emmanuel, localizada en Carolina, cuyo pastor es José Pagán.

Al día siguiente de haber recibido su diploma que la cualifica como trabajadora social, Yasmín se disponía a gestionar su licencia para poder ejercer su nueva profesión. Mientras tanto, continuará laborando en el proyecto dramático que produce Luisito Vigoreaux para Tu Universo Televisión, la comedia “Qué familia mi familia”, en la que encarna a “Doña Clotilde”, una directora escolar.