miércoles, 1 de febrero de 2012
09:11 a.m.
Prensa Asociada
Alabama.-La nueva ley de inmigración de Alabama —considerada la más dura en el país— le costará miles de millones de dólares al estado en ingresos perdidos por los inmigrantes irregulares que tendrían que irse, los impuestos perdidos y costos relacionados, según un estudio dado a conocer el martes.
El reporte, elaborado por el Centro de Investigación de Negocios y Economía de la Universidad de Alabama, agrega que entre 70 mil y 140 mil inmigrantes sin permiso legal podrían perder sus empleos y eso le costaría entre $1,200 millones y $5,800 millones en ingresos generados por ese sector de la población, además de que se perderían entre $56.7 millones y $264.5 millones en impuestos al salario y a las ventas.
"El costo es muy cierto", dijo el director del centro, Sam Addy. "Es economía pura. Si uno tiene más gente, la economía es más grande, menos gente, una economía más pequeña".
El legislador republicano Micky Hammon, uno de los que auspiciaron la ley, objetó el reporte.
"Es claro que el estudio sobrestima lo negativo y subestima lo positivo pasa sesgar el resultado hacia una agenda. Si 40 mil trabajadores ilegales abandonan el estado, liberan empleos que la gente de Alabama estaría feliz de tener", dijo.
Hammon dijo que la baja tasa de desempleo en el estado prueba que la ley de inmigración está funcionando.
"No se necesita un doctorado para ver que desde que la ley fue firmada el desempleo ha caído de 10 por ciento a 8.1p por ciento. En el condado de Marshall, alguna vez conocido como un semillero de inmigrantes no autorizados, el desempleo ha caído de 10 por ciento en junio a 6.9 por ciento el mes pasado", aseguró Hammon.
En todo el estado, la tasa de desempleo ha caído de 93 por ciento a 8.1 por ciento desde enero de 2011.
Los trabajadores que se van no serán reemplazados por trabajadores con salarios altos y no será un gran impulso a la economía, dijo Addy, un ciudadano estadounidense que llegó de la nación africana de Ghana en 1989.





