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Líderes sindicales piden investigar contrato otorgado a ex legislador penepé

José Rodríguez Báez, presidente de la Federación de Trabajadores de Puerto Rico. (Archivo)

domingo, 12 de julio de 2009
01:01 p.m.
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora

A tomates no huele el contrato otorgado con fondos federales Workforce Investment Act (WIA) a Platinum Advisors Corporation para la prestación de servicios a trabajadores desplazados de sus puestos de trabajo, como parte de la política de despidos masivos en el Gobierno tras el decreto mediante ley de una emergencia fiscal en el país.

Al menso así opinan los sindicatos pertenecientes a Todo Puerto Rico por Puerto Rico, quienes anunciaron hoy, domingo, en conferencia de prensa que les solicitarán a las autoridades federales y estatales investigar la legalidad del contrato.

Y es que en opinión del presidente de la Federación de Trabajadores de Puerto Rico, José Rodríguez Báez, el contrato por $6.6 millones que se le otorgó a la Corporación, que pertenece al ex representante de la Cámara Pedro Figueroa Costa, "no sólo representa una duplicidad innecesaria de funciones con las que ya presta el Consejo de Desarrollo Ocupacional y Recursos Humanos, sino que aparenta ser, a todas luces, un premio político a un estrecho colaborador del gobernador Luis Fortuño".

Por su parte, Federico Torres Montalvo, secretario general de la Coordinadoria Unitaria de Trabajadores del Estado, indicó que visitarán, incluso, la Casa Blanca si es necesario y con tal que se produzca una investigación cuyos hallazgos resuelvan si el contrato a la empresa de Figueroa Costa "se ajusta a los requerimientos de un buen y apropiado uso de ese fondo federal que está destinado a la inversión directa en la creación de empleos.

"Contratar a una empresa para asesorar a los trabajadores despedidos del Gobierno en la preparación de resumés, entrevistas de empleo y orientar sobre los servicios gubernativos que se ofrecen a los desempleados, pero sobre todo, crear mediante una campaña publicitaria un estado de ánimo de resignación entre los cesanteados, es una manera de desviar ese dinero a funciones alternas y no directas en la creación de empleos", añadió el dirigente sindical.

Aunque no se habló de un paro, huelga o asamblea general de pueblo, como la que se efectuó el pasado 5 de junio, el grupo advirtió que "haremos lo que tengamos que hacer a favor de la fuerza trabajadora del país".