Linas Kleiza (izq.), de Lituania, anotó 27 puntos en su primer partido del Mundial ante Nueva Zelanda. Sin embargo, su producción de puntos ha reducido juego por juego: sumó 18 ante Canadá, 17 contra España, 15 ante Francia y diez tantos contra el Líbano. (AP / Darko Vojinovic)
martes, 7 de septiembre de 2010
Raúl Álzaga / Enviado especial
Estambul, Turquía. Lituania ha sido una de las agradables sorpresas de este Mundial. A pesar del retiro de sus “gares” veteranos Sarunas Jasikevicius y Arvydas Macijauskas y de no haber podido clasificar por derecho propio en el Eurobasket 2009, los lituanos han podido implantar su juego físico para finalizar invictos en la primera ronda del Grupo D y así hacer valer la invitación que le hizo la FIBA para poder participar en este mundial.
Su manejo de balón (14.4 turnovers) y su puntería en triples (33 por ciento) no ha sido la mejor, pero han podido solventar esas deficiencias con su mollero en la zona pintada, un sólido dominio en los rebotes y una de las defensas más físicas y frustrantes del torneo.
Al contar con el fornido enebeísta de los Raptors de Toronro, Linas Kleiza (17.4 puntos, 6.9 rebotes), Lituania enfatiza en el juego adentro y ataca los rebotes ofensivos como si su vida dependiera de ello.
Esas no son buenas noticias para el equipo de China, que es de los más frágiles en términos físicos en este torneo y son vulnerables a los golpes.
La única ventaja de China es su puntería en triples y la capacidad de sus hombres grandes de salir al perímetro a lanzar o crear uno contra uno poniendo el balón en el piso.
La mayoría de los hombres altos de Lituania no tiene la flexibilidad defensiva para salir constantemente al perímetro a gardear a los tiradores chinos, así que este juego se convertirá en un desafío de tiradores contra jugadores de la pintura.
El juego adentro es de mayor porcentaje, así que me voy con Lituania por unos 16 puntos aunque China arranque al frente al principio.





