El avión presidencial Air Force One aterrizó a las 11:29 de esta mañana en el aeropuerto Luis Muñoz Marín en Isla Verde. (Primera Hora/Gerald López Cepero)
martes, 14 de junio de 2011
07:28 p.m.
Luis A. Torres Negrón / Primera Hora
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, adelantó una hora su salida de Puerto Rico, tras ofrecer un breve mensaje casi al mediodía de hoy, sostener varios encuentros con líderes políticos del país, recoger unos cuántos miles de dólares para su campaña a la reelección y codearse con gente común y corriente en una repostería en San Juan.
La presencia de Obama está enmarcada en el 50 aniversario de la más reciente visita oficial de un presidente estadounidense a Puerto Rico, como fue el caso de John F. Kennedy cuando gobernaba Luis Muñoz Marín.
El avión presidencial Air Force One aterrizó a las 11:29 de esta mañana en el aeropuerto Luis Muñoz Marín en Isla Verde, Carolina, y se trasladó por la pista hasta la contigua base militar Muñiz. El comisionado residente de Puerto Rico en Washington D.C., Pedro Pierluisi, acompañó a Obama en el avión a la Isla.
Al bajarse del avión, el morador de Casa Blanca fue recibido en la pista por el gobernador Luis Fortuño; el alcalde de Carolina, José L. Aponte; el alcalde de San Juan, Jorge Santini; el ayudante general de la Guardia Nacional, Antonio Vicéns; y el cantante de ascendencia boricua residente en New York, Marc Anthony.
Todos caminaron casi en formación militar desde la escalinata del avión hasta el “hangar” mientras la brisa despeinaba a algunos de ellos. Obama fue recibido con vítores y desde un atril con las banderas nacionales de fondo dijo:
“Buenas tardes. It’s good to be back in Puerto Rico”.
“Sabemos que hay gente que no tiene trabajo y que la solución no llegará de la noche a la mañana”, señaló en una parte del mensaje.
También aludió a otro de los temas que apasiona a un sector de los boricuas en estos días, como es el baloncesto. “Hasta en la NBA J.J. Barea jugó y ganó”, comentó Obama, quien es un fanático del basket y jugando recibió un codazo en un labio que casi lo aleja del aro y la malla. Comentó que en una próxima visita le gustaría jugar una “cocinita” de baloncesto con Barea, integrante de los campeones Mavericks de Dallas.
El Presidente abordó brevemente el tema del estatus diciendo que se "contempla una solución para que los residentes de la Isla puedan determinar su propio futuro", y que también se trabaja en otros temas de importancia, como la salud, la educación, el empleo y la vivienda.
"Cada día, los puertorriqueños nos ayudan a escribir la historia de los Estados Unidos. En ese mismo espíritu nos hemos preocupado de que cada familia tenga su sustento y una buena salud, por eso estamos invirtiendo en desarrollar energía limpia y en industrias locales para darles las herramientas a los puertorriqueños para construir su futuro", añadió.
Aunque cientos de empleados públicos fueron despachados de sus oficinas para que vieran a Obama en su limosina cuando pasaba por la avenida Román Baldorioty de Castro y frente al Capitolio, en un trayecto desde el aeropuerto en Isla Verde hasta La Fortaleza en el Viejo San Juan, el objetivo pueblerino se hizo agua porque la comitiva pasó a alta velocidad y con los cristales cerrados.
El Presidente llegó a La Fortaleza, donde fue agasajado con obsequios típicos, música a cargo de un grupo juvenil y una breve reunión con el Gobernador y el Comisionado Residente.
En el exterior del Palacio de Santa Catalina, a poca distancia, un grupo de personas expresaban su apoyo a la excarcelación de varios prisioneros políticos puertorriqueños, entre ellos, Oscar López, quien lleva tres décadas confinado en una celda en los Estados Unidos, por defender la independencia para Borinquen.
Pero lo que no estaba en la agenda pública fue la sorpresiva reunión de Obama con el senador y presidente del Partido Popular Democrático y candidato a la gobernación, Alejandro García Padilla. Ambos se codearon con la gente en la repostería Kasalta en el sector Ocean Park en Santurce, evento que acaparó por un buen rato la atención de los medios noticiosos.
Génesis Rivera, de 17 años de edad, corría por el vecindario playero cuando se encontró con la inusual escena. “Estaba corriendo cuando veo al Servicio (Secreto) aquí. ¡¿Qué pasa?! -pregunté- . Obama está aquí (le contestaron). Sí claro”, respondió incrédula la adolescente, quien siguió caminado, pero le indicaron que debía detenerse. Luego, logró que uno de los oficiales del Servicio Secreto aceptara acompañarla para que entrar al restaurante, pero el invitado especial presidencial se alejaba y lo observó de lejos.
García Padilla “cacheteó” el almuerzo a Obama, quien pagó de su bolsillo $40.13 por cuatro medianoche, dos croquetas, tres botellas de agua más el IVU.
Obama complació a sus enlaces en la Isla y cumplió en el evento de recaudación de dinero en el hotel Caribe Hilton en Puerta de Tierra, San Juan. Por allí desfilaron, entre otros, el boricua actor de cine Amaury Nolasco, el cantante Marc Anthony, y el ex candidato a la gobernación Carlos Pesquera.
Este evento provocó un estricto cateo a un grupo de empleados del hotel. La seguridad utilizó un can rastreador, mientras los empleados eran registrados en un salón privado antes de que pasaran a las áreas en las que trabajarán directamente con los invitados al evento. Los comensales pagaron hasta $35 mil para estar cerca del presidente Obama en su fugaz visita de cuatro horas.
Roberto Prats, presidente del Partido Demócrata, filial de Puerto Rico, indicó que no se logró recaudar $1 millón, pero la cantidad sí puede estar cercana a los $900 mil. “No llegó al millón, pero es la actividad más exitosa de recaudación de fondos que hemos tenido en Puerto Rico”, dijo Prats.
A las 3:24 de esta tarde, Obama subió las escaleras del Air Force One e inició el despegue en la pista principal en el aeropuerto Luis Muñoz Marín; el país continuó con su rutina diaria.







