Los manifestantes portan carteles con mensajes en repudio a la política gubernamental de Luis Fortuno. (Primera Hora / Michelle Estrada Torres)
martes, 7 de septiembre de 2010
Actualizado hace 518 días
(creado
05:15 p.m.)
Primera Hora
Para que las luchas actuales de justicia social tengan éxito hay que iniciar un proceso educativo entre los trabajadores, más allá de ponerse a esperar que los líderes sindicales se pongan de acuerdo entre ellos.
Así reflexionó hoy Luis Pedraza Leduc, portavoz de la Coordinadora Sindical y del Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (Fasyl). Sus expresiones se dieron en el marco del piquete efectuado esta tarde frente a la sede del Departamento del Trabajo, en San Juan, como parte del Día Internacional de Acción promovido por la Federación Sindical Mundial.
Pedraza Leduc entiende que la denuncia pública, manifestada en piquetes y paros, cumple un propósito, pero debe ir acompañada de otras iniciativas.
“Tiene que darse un proceso educativo, fácil y sencillo, en el que le expliquemos a la gente cuáles son nuestras propuestas”, expresó. Para ello, es necesario que cada sindicato realice esta tarea en su centro de trabajo, pero también en la comunidad”.
“Debe darse una organización en las comunidades donde no necesariamente hay trabajadores que se afecten por las políticas actuales del Gobierno, para educarlos y que se unan a estos procesos”, sugirió Pedraza Leduc.
Las luchas
Los reclamos actuales están relacionados a la posibilidad de que una reforma laboral termine con la clase trabajadora de este país, que se ha reducido tras la vigencia de la Ley 7 de emergencia fiscal.
Contra éso y contra la privatización, las leyes que perjudican el ambiente y la salud, entre otros, una veintena de empleados públicos protestó a las 5:00 de la tarde, a pesar de la lluvia en la zona metro de San Juan.
Entre los manifestantes había empleados retirados de la embotelladora Pepsi, de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego, del Departamento de la Familia, maestros, abogados y estudiantes. La protesta era vigilada por tres policía estatales desde las escaleras del edificio.
Una guagua con altavoces identificada con la letras UTIER reproducjo canciones de corte social, mientras la gente salía de trabajar y ataponaba la avenida Luis Muñoz Rivera en Hato Rey. Los empleados del Departamento del Trabajo no se unieron al piquete y el secretario Miguel Romero tampoco hizo acto de presencia durante la demostración sindical.





