martes, 13 de septiembre de 2011
Lester Jiménez / Enviado especial
Mar del Plata, Argentina. Cayó el telón en Mar del Plata y con ello se puso punto final al Campeonato Preolímpico.
El evento, que por dos semanas reunió a diez de los mejores equipos de baloncesto de la región, matriculó al campeón, Argentina, y al subcampeón, Brasil, para los Juegos Olímpicos de Londres en el 2012.
Puerto Rico falló en su intento por alcanzar un espacio olímpico, pero se quedó con la cuarta posición, suficiente para poder luchar nuevamente por un pasaje a Londres a través del torneo de repechaje mundial en una sede por determinarse.
A continuación, un repaso de lo que fue el Preolímpico de las Américas 2011.
Lo bueno
La demostración del equipo de Puerto Rico
A pesar de no haber podido alcanzar la meta de clasificar a los Juegos Olímpicos, el desempeño del equipo boricua en este torneo dejó un buen sabor, sobre todo, tomando en consideración la cantidad de jugadores claves que, por lesiones, no pudieron acompañar al equipo a Mar del Plata.
La “Generación Dorada"
El evento sirvió para que el equipo de Argentina, compuesto por luminarias de la talla de Manu Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto y Carlos Delfino, se despidiera de su público. Verlos jugar ante su gente, fue alucinante.
Luis Scola
Mención especial para el Jugador Más Valioso del torneo que con su esfuerzo y entrega, se ganó cada aplauso que arrancó del soberano en el Polideportivo Mar del Plata.
Carlos Arroyo
El armador boricua volvió a demostrar que a nivel internacional está a la altura de los grandes en estos tiempos. Fue el único boricua que apareció en el Equipo Ideal del torneo.
La sede
Mar del Plata demostró su pasión por el baloncesto y su público respaldó totalmente el evento.
Lo malo
No se consiguió el pase
A pesar del gran esfuerzo que realizaron, los boricuas se quedaron cortos de cumplir su meta de clasificar directamente a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La lesión de Danny Santiago
El centro de la Selección Nacional estaba dominando el torneo hasta que una lesión en talón derecho lo obligó a perderse varios partidos.
El arbitraje
Especialmente en el partido ante Argentina, los oficiales controlaron el encuentro y le restaron oportunidades a
Puerto Rico.
Lo inolvidable
Ver a Daniel Santiago jugando lesionado
Su esfuerzo por ayudar a Puerto Rico merece todo el agradecimiento y respeto.
La semifinal ante Argentina
Estuvimos tan cerca de lograr el pase a Londres y dar el ‘tablazo’. Un triunfo de Puerto Rico hubiese bajado a Argentina del avión rumbo a Londres y hubiese arruinado toda la fiesta que se organizó a su alrededor en el torneo.
Lo olvidable
El desempeño de José Juan Barea
A pesar de que en el partido más importante del torneo, ante Argentina, despertó y cargó ofensivamente por momentos a Puerto Rico; en el resto del certamen, las cosas no le salieron como esperaba.
La eliminación
Hay que olvidar lo que pasó en Mar del Plata y pensar ya en el repechaje.
La sorpresa
John Holland
El jugador alero de 23 años de edad tuvo su bautizo de fuego con la Selección Nacional en un torneo de gran exigencia como el Preolímpico de las Américas. En los primeros ocho partidos de Puerto Rico, Holland marcó un total de 25 puntos en pocos minutos de juego, pero en el partido de semifinal ante Argentina y en el juego por la medalla de bronce ante República Dominicana, se destapó con 11 y 13 puntos, respectivamente, además de exhibir gran defensa.
Lo feo
El anuncio de que Alejandro “Bimbo” Carmona falló una prueba de dopaje antes de salir de Puerto Rico que lo condenó a no poder ver acción en los últimos dos partidos.






