Al senador Antonio "El Chuchin" Soto le encanta la cocina y es famoso por su sancocho y la langosta. (Para Primera Hora / Edgar Vázquez Colón)
jueves, 25 de noviembre de 2010
00:00 a.m.
Arys Rodríguez Andino y Janizabeth Sánchez / Primera Hora
Si hay un pavo por el que hasta valdría la pena perder un vuelo, ése es el del senador Antonio Soto, “el Chuchin”, quien se considera un experto en preparar en fricasé el ave favorita de Acción de Gracias.
“Yo cocino todos los ‘weekends’ para que ella pruebe mi sabor”, dijo refiriéndose a su esposa Agnes, quien observó cómo su esposo se apoderó de la cocina para preparar una receta chuchin para los lectores de Primera Hora.
Y, a juzgar por la habilidad con la que “destrozó” el pavo, definitivamente ésa no era la primera vez que se enfrentaba a ese cuerpo desplumado.
Con “el estilo único y exclusivo del Chuchin”, el senador por el Partido Nuevo Progresista (PNP) agarró un cuchillo y, cual si fuera un machete en medio de un pastizal, convirtió el pavo en pequeñas piezas, primer paso antes de adobarlo.
Y ahí apareció el primer “chuchintruco”, que consiste en cortar pequeños filetes de la pechuga para que se cocinen primero y poder “picar” antes de que esté el fricasé cocido en su totalidad.
“Yo saco unos ‘steaks’ de la pechuga y en lo que lo demás va cocinándose uno hace ‘sandwichitos’ y eso queda de primera”, expresó en medio de la faena.
Con la hornilla encendida y su olla pavera, el Chuchin sofrió -“en canola, para evitar el colesterol y los triglicéridos”- las piezas de carne. Previamente las lavó “para complacer a los que pueden pensar mal de uno”.
“¡Mira qué chuchin está quedando esto!”, exclamó una y otra vez mientras los pedacitos de pavo cedían al calor del aceite.
Pero no crea que en la receta de Soto el sofrito se echa al mismo tiempo de la carne. Para nada. Mientras el pavo echaba humo, en otra ollita se preparaba el condimento que incluía ajo, pimiento, jamón, cebolla y salsa de tomate, una combinación que también sirvió de base para un arroz con gandules con guineo verde rayado.
Aunque el laurel y la pimienta casi son obligados en cada guiso, el Chuchin los dejó en el lado de las opciones. El laurel, porque puede dar acidez, y no mucha pimienta “para que todo el mundo pueda sentirse bien al otro día de la comida”.
Cuando los olores del sofrito empezaron a inundar la casa del senador, más de la mitad del contenido de la ollita pasó la pavera.
Ahora sí que el pavo estaba en su jugo, sobre todo cuando el Chuchin le añadió el vino blanco y el vino tinto, indispensables para “someterlo a la obediencia”, según dijo.
El recao y el pimiento rojo los dejó para el final, para que no se perdieran en el guiso o el calor excesivo estropeara sus propiedades aromáticas.
Cuando todo pintaba que no podía ser mejor, el Chuchin sacó el último ingrediente, uno que tenía guardadito en su nevera “side-by-side”.
Fría, entre sus manos calientes de tanto menear el pavo, esperaba una cerveza, pero desistió de echarla.
“Si el grupo dice 'échale la cerveza', échala”, recomendó antes de servir el primer plato de su pavo en fricasé al estilo chuchin. “¡Mira qué cosa bonita!”.

El pavo popular
Héctor Ferrer dice que cocina, que lo mejor que le queda es el “corn flakes”. Oiga, y cómo picoteó esa cebolla… y ni hablar del torque que usó para exprimir la china. Vistió un polo rojo, pero dijo que era pura “coincidencia”.
La gente está acostumbrada a verlo serio, enérgico y hasta medio irónico en algunas ocasiones; pero nada que ver. El presidente del Partido Popular Democrático también tiene su lado natural y jocoso, aunque siempre guarda la compostura.
Ferrer aceptó el reto de Primera Hora y cocinó unas recetas literalmente populares para el Día de Acción de Gracias: Pavo en salsa de “cranberries” y china al que denominó “el pavo Popular” y una bola de queso con “cranberries”.
El presidente de los populares sonrió y bromeó con picardía en más de una ocasión al mezclar los ingredientes de la “salsa popular”, la que resaltó diciendo que era hasta más importante que hasta el mismo pavo. Afirmó entre risas que los populares se comen los pavos, pero dejan las pavas aparte y que también usan coco “para acabar con ellos”.
Mientras meneaba el “cranberry” que brillaba coloradito en el tope de la cocina, comentaba que hoy, jueves, Día de Acción de Gracias, compartirá con sus familiares en el área oeste, donde irá a “comer” porque todo será preparado por la familia de su esposa.
Cuando se le preguntó con quién compartiría la bolita de queso en el Capitolio, contestó sin vacilar que “con todo el mundo”.
“La gente entiende que nosotros estamos todo el tiempo en controversia, discutiendo, y que no podemos llegar a acuerdos. Pero, aunque tenemos diferencias, pasas más tiempo con esas personas que son las que trabajas y se desarrollan fuertes lazos de amistad”, explicó.
Mientras pasaban unos minutos y la salsa popular comenzó a hervir con el fuego, Héctor Ferrer aseguró que “en dos años lo que va a haber en todo Puerto Rico es pava”.
Mientras probamos la bola de queso, que quedó sabrosa, Ferrer bromeó diciendo que, aunque no hace morcillas, “me las como”, al tiempo que deseó a todos los puertorriqueños un feliz Día de Acción de Gracias.
Cuando se le comentó que el representante Antonio “Chuchin” Soto preparó un pavo y que la gente evaluaría a quién le quedó mejor el pavo, con firmeza respondió que “esa respuesta es fácil”.
La realidad es que el Día de Acción de Gracias es para descansar, desconectarse y compartir con las personas que son importantes en nuestras vidas y, por supuesto, a comernos el pavo que nos engordaron todo el año.





