El armador Andrés Rodríguez ha hecho una gran labor corriendo la ofensiva del banco boricua. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
jueves, 1 de septiembre de 2011
Lester Jiménez / Enviado especial
Mar del Plata, Argentina. El sueño de cualquier dirigente es que sus reservas jueguen igual o mejor que sus estelares. Y ayer Flor Meléndez podía reírse solo, porque a pesar de que Paraguay no era un rival de cuidado, el desafío sirvió para ver la capacidad y la intensidad que aportan sus jugadores suplentes.
Y los muchachos no lo defraudaron.
Con 61 de los 101 puntos que marcó Puerto Rico ayer viniendo de jugadores del banco -30 de ellos en la primera mitad-, los boricuas le pasaron la aplanadora a Paraguay, 101-55.
“Fue un juego que empezamos muy lento, sin hacer muchas cosas, pero los que llevamos mucho tiempo viendo el baloncesto de Puerto Rico, saben que eso es Puerto Rico.
Jugamos muy bien contra los grandes equipos y nos relajamos contra equipos que se supone que sean más accesibles. Siempre hemos jugado así, y ésa es la mentalidad que tenemos que cambiar de nuestros jugadores”, dijo Meléndez tras el partido.
El juego colectivo, una vez más, fue factor. Todos los jugadores del equipo capturaron al menos un rebote y su defensa provocó que Paraguay cometiera 23 errores en el partido.
Pero fue la intensidad que pusieron Alejandro “Bimbo” Carmona -que marcó 19-, Andrés Rodríguez, Ángel Álamo, Javier Mojica y, al final, John Holland, fue lo que hizo una diferencia abismal.
“Eso es lo que yo quiero. Es la única forma que podemos ganar. En Dallas, por eso fue que ganamos (el título de la NBA), porque el banco salía con mucha energía y eso es lo que quiero traer aquí. Los muchachos están haciendo un gran trabajo”, dijo el armador José Juan Barea.





