miércoles, 25 de enero de 2012
09:05 p.m.
Mariana Cobián / Primera Hora
"Estoy contenta en parte, pero de esto uno nunca se recupera. Es bien duro".
Así se expresó Rosa Luna tras escuchar la sentencia de 25 años y un día que la jueza Gisela Alfonso, del Tribunal de San Juan, le impuso a Raúl "Bebo" Cordero Rivera, segundo de los acusados por el asesinato de su hijo.
Johnny Ortiz Luna, de 33 años, era comerciante y residía en los Estados Unidos, pero ayudaba a jóvenes en la Isla y le pagó el quinceañero de la novia de quien luego sería uno de sus asesinos. Había llegado a Puerto Rico para asistir al cumpleaños.
De hecho, según la pesquisa, Cordero Rivera y Wilfelix M. Santiago Pagán querían robarle una cadena de oro que tenía y el 17 de mayo de 2010, le robaron y asesinaron mientras echaba gasolina en la estación Total de la avenida Piñero, en Río Piedras.
Su esposa, Selina Ortiz, fue testigo de los hechos y se mostró satisfecha con la sentencia, pero "ahora los niños (tres hijos) y yo estamos sufriendo".
También fue sentenciado Cordero Rivera y el año pasado, a Santiago Pagán, también con 25 años de cárcel.





