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Manny Pacquiao al combate político

Manny Pacquiao (derecha) aquí en pleno castigo hacia Joshua Clottey, aspirará a un puesto político en el Congreso de Filipinas.  (Primera Hora / Juan Luis Martínez)

martes, 16 de marzo de 2010
Esteban Pagán Rivera / Primera Hora

Aún no se conoce el próximo oponente de Manny Pacquiao en el cuadrilátero, pero el mejor libra por libra del mundo ya tiene la mirilla puesta en su próxima gran batalla.

Y la misma no será con los guantes puestos, ni con Freddie Roach en la esquina. En los últimos años, Pacquiao ha superado todos los obstáculos dentro del ring, así que ahora intentará vengar la única derrota que los persigue desde el 2007: las elecciones generales de su natal Filipinas por una silla en el Congreso.

Antes de la victoria el pasado sábado ante Joshua Clottey en Dallas, el actual campeón wélter de la Organización Mundial de Boxeo ya había dejado claro que las restantes semanas de marzo y el mes de abril las utilizaría para trabajar en su campaña política para las elecciones en mayo. En otras palabras, cero boxeo.

“Luego del sábado, solamente me concentraré en la política. Es como una pelea de boxeo. Te tienes que entrenar duro y prepararte para la batalla”, dijo Pacquiao durante la pasada semana, en expresiones publicadas por el The New York Times.

Y el mismo Pacquiao reconoce que la tarea por delante no será fácil, ya que en el 2007 terminó perdiendo ante Darlene Custodio. En aquel entonces, Custodio expresó que los filipinos no estaban listos para perder un ícono como Pacquiao.

Para este año, el púgil cambió el equipo de trabajo de la campaña pasada, con la esperanza de tener un saldo distinto. Y aunque los expertos aún creen que es muy poco probable que gane un espacio en el Congreso, Pacquiao no se da por vencido.

“Quiero ayudar a las personas”, dijo Pacquiao sobre sus aspiraciones políticas.

No mezclan una cosa con la otra

La candidatura de Pacquiao ya está creando controversia en Filipinas, y hasta el recibimiento del campeón está causando dolor de cabeza, especialmente en sus rivales políticos.

Malacañang, el palacio presidencial de Filipinas, está planificando la fiesta de Pacquiao, pero el mensaje es claro: cero política. Y es que Pacquiao, del partido Nacionalista, es considerado de la oposición por la presidenta Gloria Arroyo.

“La Comisión de Elecciones dijo que cualquier reconocimiento que se le dé a Pacquiao no será eleccionario, sino parte de su celebración por su éxito”, dijo el portavoz del Palacio, Gary Olivar.

Así las cosas, no le pregunten a Pacquiao sobre Floyd Mayweather, Jr. Por lo menos no hasta después de mayo.