SIN REMEDIO El dirigente de Puerto Rico, Manolo Cintrón (izq.), Renaldo Balkman (centro) y Carlos Arroyo observan las postrimerías del partido de ayer desde el banco. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
viernes, 3 de septiembre de 2010
Raúl Álzaga / Enviado especial
Ankara, Turquía. Manolo Cintrón reconoció que con la eliminación a destiempo del Equipo Nacional tras caer ayer ante Costa de Marfil, 88-79, sus días como dirigente podrían estar contados, pero dijo estar preparado para lo que venga.
“No tengo problemas con eso (con ser removido del puesto de dirigente). Ellos (la directiva de la Federación) tienen el poder y eso está fuera de mis manos. Ellos saben cómo yo trabajé aquí y tengo mi conciencia limpia. Tuvimos dos medallas de oro regionales y aquí jugamos bien, pero sin suerte”, expresó Cintrón, quien no asistió a la conferencia de prensa posterior al juego y pudo ser abordado horas más tarde por este diario en el hotel donde se hospeda el equipo.
Sin embargo, en ningún momento el coach nacional mencionó la posibilidad de dimitir a su puesto.
“Yo hice mi trabajo con orgullo y di lo mejor de mí. Pero ésta es una profesión donde una está en el filo de la navaja, entre la gloria y el precipicio. De las opiniones de los fanáticos, tampoco puedo hacer nada. Cada uno tiene un ombligo y cada uno tiene una opinión”, añadió el técnico, que asumió las riendas del Equipo Nacional tras el Mundial de Japón en 2006, en el que laboró como asistente de Julio Toro.
Cintrón sí asumió responsabilidad por la eliminación y por no haber podido superar la actuación en Japón, en la que Puerto Rico también se eliminó en primera ronda.
“Me siento muy triste porque no se cumplió con la misión de mejorar nuestro desempeño del 2006, que era pasar a la siguiente ronda, y me responsabilizo. Teníamos nuestro destino en las manos y no pudimos hacerlo”, destacó. “Lo triste es que nadie se acordará de lo bien que le jugamos a equipos poderosos como Grecia y Turquía, pero sí se acordarán de la derrota con Costa de Marfil”.
El ex dirigente de los Leones de Ponce en el Baloncesto Superior Nacional destacó que tras el partido, el ambiente en el camerino de la Selección era sombrío y que él era de los más afectados.
“Después del juego hubo un silencio sepulcral. Todo el mundo cabizbajo, bien dolido. No hubo palabras. Para mí fue bien frustrante porque no pude llegar a mi objetivo, que era clasificar, y hay que vivir con este resultado”, dijo.
Cintrón explicó que el revés fue provocado, en gran parte, por el poco descanso del equipo tras perder ante Turquía.
“Los muchachos no se pudieron recuperar en 15 horas y eso nos afectó grandemente debido a las lesiones y el cansancio. No tuvimos la energía necesaria en defensa y no pudimos defender el triple como debíamos, mientras ellos tuvieron su mejor noche en triples”, explicó.
También, el coach mencionó las lesiones como un factor en la eliminación.
“No quisiera dar excusas, pero perdimos a nuestro armador Carlos Arroyo desde el primer juego, que es alguien insustituible. Luego tuve a (José Juan) Barea jugando con su rodilla hinchada contra Costa de Marfil y a Carmelo Lee me lo sacaron de juego con un golpe en el tercer parcial. Perdí dos regulares y otro estaba jugando lastimado”, concluyó.





