miércoles, 5 de enero de 2011
08:12 p.m.
Primera Hora
Era la reacción más esperada tras el anuncio de que el pelotero boricua Roberto Alomar había sido exaltado al Salón de la Fama, pero ella se dio puesto.
La noticia se dio a las 3:00 de la tarde, y desde entonces buscábamos qué tenía que decir al respecto la aún esposa del segunda base.
Sin embargo, la modelo y empresaria María del Pilar Rivera, mejor conocida como “Maripily”Rivera, no vino a reconocer la ejecutoria deportiva de Roberto Alomar, hasta pasadas las 7:00 de la noche, cuando su abogado Ricardo Calzada envió un comunicado de prensa, donde se expresó a nombre de la modelo.
“Maripily desea aclarar que la exaltación de Alomar es estrictamente por sus ejecutorias en el terreno de juego y no por su conducta personal”, recalcó mediante un comunicado el licenciado Calzada, abogado que representa a la modelo en su caso de divorcio.
En el parte de prensa, Calzada, además, hizo hincapié en que éstas serían las únicas declaraciones que se ofrecerían por parte de la empresaria con respecto al histórico logro deportivo de su cónyuge.
Hace un año atrás Maripily y su hijo “Joe Joe” vivieron junto con Alomar la decepción de no haber sido escogido para el Salón de la Fama, cuando entonces se proyectaba como un sólido matrimonio.
Como es sabido, la pareja se encuentra en medio de un candente proceso de divorcio, luego que Rivera acusara a Alomar de agresión, lo que provocó que el deportista abandonara la mansión que compartían en Tampa, Florida.
Más tarde, Maripily expresaría que Alomar estaba infectado con el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) y que la expuso al mismo al sostener relaciones sexuales con ella sin protección.
Cabe recordar que en el pasado Ilya Dall, ex novia de Alomar había acusado al pelotero de esta misma conducta, lo que Maripily había negado vehementemente a nombre de Alomar, cuando su relación sentimental con el deportista era descrita por ella como un “cuento de hadas”.
Recientemente, Maripily ha expresado que Alomar se niega a firmar la demanda de divorcio que él mismo radicara contra ella.
Asimismo, Rivera ha establecido su residencia en la ciudad de Miami, tras abandonar la mansión de Tampa.






