Amores Perros: No son... pero se hacen

08/26/2011 |07:29 p.m.
 
Los que dejan a sus mascotas a la intemperie durante tormentas y aguaceros, saben muy bien lo que están haciendo mal

Que yo recuerde, desde mucho antes de que nuestra sección de bienestar animal se llamara Tus Mascotas -cuando se llamaba Clic y publicaba los sábados-, en Primera Hora siempre hemos hablado sobre los preparativos y precauciones que debemos tener con nuestros animales antes, durante y después de los desastres naturales. Hemos entrevistado a veterinarios y rescatistas, a entrenadores de mascotas y amantes de los animales, quienes han compartido sus valiosos consejos a este respecto.

Pero, una y otra vez, sus advertencias caen en los oídos sordos de innumerables personas que, a sabiendas de lo que les puede pasar, dejan a sus mascotas a la intemperie en medio de lluvias y ventarrones. Y no es que sean brutos... es que se hacen.

De hecho, esta semana, en nuestro fan page de Tus Mascotas en Facebook, llovieron mensajes de personas preocupadas por compartir consejos sobre cómo proteger a las mascotas tras el paso de un fenómeno atmosférico como Irene. Asimismo, luego de la tormenta, hubo un diluvio de llamadas de ciudadanos preocupados por los múltiples animalitos que veían desprotegidos bajo las torrenciales lluvias.

Yo, también, fui testigo de varias mascotas en patios y balcones, que, al supuesto “amparo” de techitos sin paredes, se enchumbaron, pasando frío y necesidad, mientras sus humanos estaban calientitos y comoditos dentro de sus casas.

Por más que, quienes fuimos testigos de estos abusos, intentamos alertar a las autoridades, como aquí todavía es difícil hacer valer las leyes de protección animal porque hay pocos oficiales especialmente destacados para ello -aunque las leyes así lo disponen-, en medio de lluvias, truenos y relámpagos, las fuerzas del orden se dedicaron a otros menesteres. De todos modos, la primera obligación era la de los guardianes de esas mascotas, que tenían que proveerles la protección que merecían.

Pero, repito, aunque año tras año se lo recordamos, se hacen de la vista larga, ignorando nuestras recomendaciones. Sin embargo, bien listos y diligentes que son, recogiendo matas de balcones y patios, y protegiendo sus adorados carros para que las tormentas no se los perjudiquen. A eso sí le dedican tiempo y por eso sí que se preocupan (lo sé porque los vi).

En fin, aunque sé que ustedes, como yo, se lamentan por todo esto, siempre nos queda la esperanza de la Justicia Divina. De algún modo, algún día, esos desconsiderados que no respetan la vida de los animales inocentes, las van a pagar. Y entonces, yo me sentaré con una bolsa de popcorn a ver cómo nos vienen a pedir ayuda con sus rabos entre las patas.