Compromiso con las mascotas

01/28/2011 | 11:00 a.m.
 
Maritza Rodríguez, directora de la Humane Society de Puerto Rico, explica por qué abandonó la publicidad para dedicarse por completo a los animales

Según ella misma, desde que tuvo uso de razón sintió una natural y profunda inclinación hacia los animales. “Está en mis genes”, dijo, al tiempo que recordó: “Mi primer rescate fue a los cinco años de edad. ¡Mis madre y mi tía fueron mis cómplices!”.  Y es que, a lo largo de su vida, Maritza Rodríguez -quien desde enero de 2010 es la directora de la Sociedad Protectora de Animales de Puerto Rico- ha rescatado cientos de animales. “Pero siempre me quedaba un dolor profundo por aquellos que no podía rescatar y tenía que dejar atrás”, mencionó.
Una decisión sabia
La rescatista innata también comentó que, antes de dedicarse de lleno a esta misión de salvar y reubicar mascotas, invirtió muchos años en el estudio del comportamiento de perros y gatos, así como en el análisis de los recursos y métodos para  albergar animales. “Siempre buscando alternativas viables para ayudar a los que no tienen voz. En este quehacer, hace un año, entré a un programa de internado en un albergue ubicado en Sacramento, California. Allí, escuché al director ejecutivo de la Sociedad Protectora de Animales del área contestar a la pregunta de qué le gustaría hacer cuando se retirara. Él respondió que si retirarse significaba hacer lo que me gustara el resto de su vida, entonces él llevaba retirado toda su vida. Medité sobre eso y tomé la decisión de hacer lo que más le gustaba: ¡ayudar a los animales!”.
Desde luego, asumir la presidencia del Humane Society of Puerto Rico (HSPR) -que es como oficialmente se llama lo que casi todos conocemos como el Albergue de Animales de Guaynabo- “requirió ajustes en la dinámica del hogar, ya que trabajo un mínimo de doce horas diarias.   Gracias a Dios, obtuve el respaldo total de toda mi familia y la transición fue sumamente fácil”.
La única nube en su horizonte es que Maritza se ha visto obligada a dejar a un lado sus tareas como rescatista individual, “con el objetivo de ayudar a muchos animales más por medio de la educación, la prevención y la castración y esterilización”.
Metas bien definidas
Para Maritza, existen cuatro metas primordiales. “La primera es seguir trabajando fuertemente para promover la adopción y la esterilización de mascotas”, enunció enfática. “La segunda es identificar los recursos que nos ayuden a adelantar la causa en pro de los animales y, por ende, disminuir las tasas de eutanasia”. En tercer lugar, mencionó el hacer la transición del albergue hacia una entidad de no matar con miras a que toda mascota adoptable pueda ser reubicada en un hogar responsable. Por último, a Maritza le gustaría “servir de instrumento educativo y de colaboración para los Municipios para, de forma proactiva, manejar el abandono y promover la tenencia responsable de mascotas”.
Una experiencia amarga
A la pregunta de cómo se sienten ella y sus voluntarios  cada vez que tienen que eutanizar a un animalito, la presidenta de HSPR respondió: “Es una experiencia amarga. Sabemos que son adoptables, hablamos y educamos a las personas para proveerles herramientas viables para la adopción y, aun así, insisten en entregar (a la mascota), sabiendo que tiene un 94% de probabilidades de tenga que ser eutanizada. Por otro lado, estamos claros en que si no la aceptamos, será abandonada a su suerte y, eventualmente, morirá de forma inhumana, cruel y lenta”.
Nuestra ayuda es instrumental
Contrario a lo que podría inferirse por su nombre, el Albergue de Animales de Guaynabo es una entidad privada, sin fines de lucro. Aclara la presidenta: “Nuestras operaciones se sustentan a través de los servicios a bajo costo que proveemos a la comunidad y por los donativos que recibimos de las personas que apoyan nuestra causa. Pero, todos pueden ayudar, comenzando por esterilizar a sus mascotas y sirviendo como portavoces y herramienta educativas dentro de sus respectiva comunidades. También, pueden solicitar para participar en nuestro programa de voluntariado y de hogares temporeros y sustitutos. De esta manera, salvamos muchas más vidas. Por otro lado, si aumentamos las esterilizaciones, son menos animales los que nacen y  los Municipios podrían reenfocar y/o distribuir sus recursos en programas educativos y preventivos en pro del bienestar animal, en vez de enfocarse solamente en el recogido y entrega de éstos. Podríamos ser  proactivos en vez de reactivos”, acotó.

Más sobre la Sociedad Protectora de Animales de Puerto Rico
1. La   Humane Society of Puerto Rico se funda en el 1958 y desde 1976 opera sus instalaciones en Guaynabo.
2. Aunque muchas personas se refieren a este  lugar como “refugio”, “perrera” o “centro de control”, el mismo no está afiliado con ni recibe ayuda de ninguna entidad gubernamental ni pertenece al Municipio de Guaynabo.
3. Se trata de un albergue  de “puertas abiertas” (open admission), lo que quiere decir que, mientras hay espacio, reciben a todas las mascotas que les entregan. Esto representa de 600 a 700 animales semanalmente. 
4. El 70% de las entregas son realizadas por los dueños de los animales.
5. Debido a la falta de espacio, el   nivel de eutanasia es considerablemente alto, aunque es el más bajo en la Isla. 6. De hecho, gracias a los esfuerzos  para ayudar al público  a buscar otras alternativas  para el manejo y tenencia de sus animales, y para minimizar las entregas de mascotas completamente adoptables, a noviembre de 2010, se habían llevado a cabo  6,949 eutanasias menos que en años anteriores.
7. Al presente, tienen cerca de 50 animales  en hogares temporeros o sustitutos.
8. En la actualidad, cuentan con  32 voluntarios.
9. Han iniciado un programa de esterilizaciones fuera del albergue y están recabando la colaboración de los Municipios para lograr  implantar este esfuerzo en las comunidades. 
10. A noviembre de 2010, 15,900 animales habían sido entregados a HSPR. De éstos, 11,130 (70%) fueron entregados por sus dueños.
11. A noviembre de 2010, 884 (6%) de los animales que llegan son adoptados aquí o fuera de Puerto Rico.

 

Para más información, visita la Sociedad Protectora de Animales de Puerto Rico, Carr. 20 km 3.8, barrio Los Frailes, Guaynabo, PR. También, puedes acceder a www.hspr.org o llamar al 787-645-3418.