Marginados y perseguidos, ¡pero pa’ alante!

08/12/2011 | 07:54 p.m.
Este dinámico contingente defensor de los Pitbulls está compuesto por, de izquierda a derecha: Verónica Lebrón, vicepresidenta de Humacao Pitbull Club; William Sierra, entrenador canino de Family K9 Service; Remi Martin, de la fundación The Pitbull World Association; José Rivera Yambó, presidente de Pitbull de Puerto Rico; María Díaz y Ángel Rosado Cordero de Morovis Pitbull Club; ; José Vázquez de Puerto Rican Pitbulls; José Rivera, hijo; y Rose Marie Avilés, manejadora de perros de show con su Pitbull que es perro de terapia. Foto: Pipo Reyes/Primera Hora  
Movimiento Pitbull de Puerto Rico lucha incansablemente por derogar la Ley 158 en la Isla

Como en toda contienda, quienes favorecen una propuesta aseguran tener toda la razón, mientras los detractores de la misma suelen apostar en su contra con todos los argumentos habidos y por haber. Tal es el caso de los perros de la raza Pitbull en Puerto Rico.
Por nuestra parte, como reporteros, nuestro compromiso es exponer lo que vemos, oímos y experimentamos con exactitud, claridad y honestidad. Y en lo que a los perros de esta raza se refiere, tenemos que decir las cosas como son: los que hasta ahora hemos conocido han sido animales sociables, cariñosos, obedientes y leales como los que más.
¿Por qué, entonces, la mayoría sigue pensando que estos perros son,  obligatoriamente, peligrosos? ¿Por qué si hasta innumerables veterinarios y entrenadores de mascotas los defienden, siguen estando prohibidos en nuestro país?
En busca de respuestas a estas interrogantes, entrevistamos a José Rivera Yambó, presidente del Movimiento Pitbull de Puerto Rico, quien aseguró que para pertenecer al mismo lo único que hace falta es  “ser dueño responsable de mascotas en Puerto Rico y tener un compromiso serio en la participación  de la derogación de la ley #158, que prohíbe los perros Pitbulls en Puerto Rico”.
Al presente, el grupo es respaldado por sobre 25 clubes a nivel de toda la Isla, así como por  miles de dueños responsables de estos ejemplares.

Firmes y unidos
“El Movimiento Pitbull de Puerto Rico fue fundado en el  verano de 2003”, por el propio Rivera Yambó conjuntamente con   Yamira Rosario Muñoz. Se fundó, según expresó a Tus Mascotas, “porque entendíamos que la Ley 158 era injusta, selectiva y que atentaba en contra de un a raza en específico y de nuestro derecho de escoger una mascota”.
Desde su instauración, el grupo ha hecho todo lo posible por derogar la antes mencionada ley que prohíbe esta raza en la Isla. Y los esfuerzos no han sido pocos. Según pudimos comprobar, éste es un grupo de ciudadanos conscientes, responsables y respetuosos de las leyes, que, de igual modo, saben que tienen la obligación de hacer valer sus derechos.
Es por eso,  informó Rivera Yambó, que “por petición de Pitbull de Puerto Rico, hemos radicado en la Legislatura proyectos como el 3947, presentado por el representante Luis Raúl Torres Cruz, el 4 de octubre 2007”. El activista también mencionó que, a instancias de Pitbull de Puerto Rico, el 9 de marzo del 2009 se radicó  el proyecto 500, del senador Héctor Martínez.
Además, el grupo respalda el proyecto 1890, del representante Eric Correa, radicado el 18 de agosto de 2009, así como la “resolución conjunta 443  presentada por la representante Carmen Yulín Cruz Soto, el 18 de mayo del 2009.
“En estos momentos”, añadió este firme defensor de los Pitbulls, “estamos cabildeando por la aprobación del Proyecto 2376, del representante Eric Correa. El mismo ya pasó el cedazo de la Cámara en votacion de 30 votos a favor y 20 en contra, y se encuentra en el Senado de Puerto Rico para su aprobación. Este proyecto ya fue discutido con los asesores legislativos del Sr. Gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, y esperamos que cuando llegue a Fortaleza, sea firmado” por el primer mandatario, según acotó.

 

 

 

Un asunto de vida o muerte
Lo que más preocupa a Rivera Yambó y a su matrícula es que, como resultado de la Ley 158, hay una “matanza indiscriminada” de estos canes, además de que sus guardianes pueden  “ser encarcelados por la posesión de un perro Pitbull, ya que la tenencia de estos ejemplares conlleva una multa de mil dólares o un año de cárcel, a discreción del juez”.
Por ello, cada vez que alguien deja a su Pitbull sin socializar o lo entrena para peleas o para que sea agresivo, los miembros de Pitbull de Puerto Rico se sienten “sumamente indignados, pero, a la misma vez, comprometidos en llevar el mensaje a todas estas personas con seminarios, charlas y promoción para que cese y desista el maltrato, las peleas, y el uso indebido de los (perros), no importa la raza, en Puerto Rico”.
 Más aún, la derogación de la Ley 158 es una meta que trasciende nuestras fronteras. Así lo informó Remi Martin, de la fundación The Pitbull World Association,  quien aseguró que desde España, Colombia y México, diversos grupos que comparten con los nuestros la misión de “ayudar a los que no pueden defenderse”, abogan porque los Pitbulls no sean marginados en nuestro país.

Un llamado a la ciudadanía
Rivera Yambó enfáticamente recomienda estos canes para “toda aquella persona que sea responsable, que se oriente y que tenga un compromiso serio para poseer una mascota”. Y a quienes condenan la raza sin conocerla, él les sugiere que “no solamente vean el lado negativo del perro; que se den la oportunidad de conocer el lado positivo de los Pitbulls. Entendemos (que esto) les dará una idea clara de que no hay perro malo, sino dueños irresponsables”.
Y, con respecto a la leyes que los prohíben en la Isla, Rivera Yambó afirmó que “todas las organizaciones importantes que tienen que ver con animales en Puerto Rico -desde el Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico, la Policía de Puerto Rico, la Federación Canófila de Puerto Rico, el Departamento de Justicia, el Departamento de Salud  y la Comisión pro Derechos de los Animales del Colegio de Abogados, así como el Departamento  de Agricultura, estuvieron de acuerdo en que la Ley 158 debía ser derogada, por lo que entendemos que éste es el momento de libertad para nuestros Pitbulls”.

Orgullosos y positivos
Si bien se lamentan del “estigma de perro bravo y agresivo”  que tiene la raza que tanto defienden, los miembros del Movimiento Pitbull de Puerto Rico están sumamente orgullosos de “haber trabajado fuertemente en pro de la derogación de la  Ley 158” y por haber sabido demostrar con el ejemplo de sus propios animales “que el perro Pitbull puede ser una gran mascota”.

 

Para comunicarte con el Movimiento Pitbull de Puerto Rico, llama  al 787-306-8198, escribe al PO Box 3119, Cantera, San Juan P.R. 00915-3221 o a jose.yambo8198@hotmail. com. o  jose.rivera9124@hotmail.com.

 

 CONOCE MÁS: Ley  158 del 23 de julio de 1998
 La misma se instituyó “para enmendar las Secciones 1, 2, 3 y 10 de la Ley Núm. 70 de 23 de junio de 1971, según enmendada, a fin de incluir, entre los animales cuya introducción, importación, posesión, adquisición, crianza, venta y traspaso, están prohibidos por el secretario de Agricultura de Puerto Rico, los Pitbull Terriers y cualquier perro producto de su cruce, proveer para su inscripción en el registro creado para esos fines en el Departamento de Agricultura; y enmendar  las penalidades contenidas en dicha Ley; y para otros fines”.
 Más aún, dicha ley establece que,   “aunque por motivo  de una crianza pasiva, (los Pitbulls) podrían manifestar características de mansedumbre, la agresividad extrema se podría producir de imprevisto en cualquier momento durante su vida adulta”. Por ello, “la Asamblea Legislativa entiende que es preciso poner fin a esta situación y en protección de la ciudadanía considera necesario prohibir la introducción, importación, posesión, adquisición, crianza, compra, venta  y traspaso en Puerto Rico de los perros pertenecientes a la raza conocida como Pitbull Terrier".