Modelos a seguir

11/11/2011 |05:16 p.m.
 
Jóvenes estudiantes son ejemplo de civismo y compasión

“Amar es entregarse, olvidándose de sí”.  Así reza la primera estrofa de un viejo himno que aún hoy día se canta. Y es que, a la hora de amar, de querer de verdad, el corazón lo único que admite es compasión, solidaridad y desprendimiento. No en balde muchos hombres y mujeres ejemplares como Mahatma Ghandi y la Madre Teresa de Calcuta predicaban que sólo las vidas que están al servicio de los demás son las que valen la pena vivirse a plenitud.
Partiendo de esta noble premisa es que  Juan Antonio Corretjer Russi, Sara Rivera Maldonado y Ruz I. Deliz Cruz -presidente,vicepresidenta y secretaria, respectivamente- dirigen la Fundación A.M.A.R., una entidad sin fines de lucro cuyas siglas representan la consigna  de que los Animales Merecen Amor y Respeto. “La Fundación A.M.A.R. fue creada por personas que,  al presenciar la insensibilidad e indiferencia  (de algunos) ante los animales, deciden luchar para solucionar la crisis actual en el país”. El lema de Animales Merecen Amor y Respeto nació  cuando este grupo de jóvenes  deliberaba “sobre lo que entendíamos eran los principios fundamentales de la relación entre los seres humanos y los animales”.

Una misión clara y definida
Uno de los principios fundamentales  de la Fundación A.M.A.R. es, en palabras de Sara Rivera, “la educación (de la juventud) a través de charlas y talleres sobre  la Ley para la Protección y Bienestar de los Animales, el lenguaje corporal de perros y gatos para evitar accidentes, el manejo de animales realengos y sus principales causas”, además de  “orientar sobre lugares santuarios que sirven de refugio temporero para mascotas abandonadas”. En segundo término, A.M.A.R. procura “fomentar el rescate de animales abandonados, su rehabilitación, vacunación y esterilización” para ubicarlos en hogares amorosos. En tercer lugar, la entidad pretende “servir de intermediario entre la comunidad y los santuarios de animales para apoyar a los mismos mediante la integración de las personas en sus actividades con fines benéficos”.

Un día de A.M.A.R.
Por su parte, Ruz I. Deliz explicó un día típico para los miembros de su organización: “Comenzamos el día publicando en nuestro blog las noticias, novedades y  acontecimientos locales o internacionales referentes a animales”. Cabe señalar que dicho blog se actualiza diariamente. Además,  “se contestan de 15 a 20 llamadas diarias, en las cuales se destacan las consultas, emergencias, coordinación de actividades educativas y recreativas” con, por y para los animalitos rescatados y por rescatar. “También, nos damos a la tarea de visitar posibles negocios que (estén dispuestos a permitir) poner nuestras latas (con el emblema de la Fundación)  para (recaudar) donativos”.

“Vamos a donde sea”
Lo mismo si se trata de impartir una charla que de recoger donativos o llevar a cabo una actividad benéfica para beneficio de los animales desamparados, Ruz explicó que ellos van hasta donde sea y no descartan “ningún pueblo, escuela o comunidad. Sólo evaluamos la disponibilidad de nuestros recursos, dependiendo de la actividad en la que vayamos a participar”.
Esto, según añadió, significa que tienen por lo menos “de dos a tres actividades por mes y estamos dispuestos a llegar a cualquier pueblo de la Isla”. Más aún cuando, en promedio y gracias a sus incansables esfuerzos, “logramos dar en adopción a decenas de perros y gatos en lo que va de año”.

Esto tiene que cambiar
La Fundación A.M.A.R está comprometida con ponerle punto final a este terrible patrón de abandono y maltrato de animales que hay en la Isla. Para ello, uno de sus objetivos primordiales es nuestra juventud.
De hecho,  Sara describió la influencia del grupo en las mentes de los jóvenes “como una cuyos frutos serán para siempre. Hemos logrado educar sobre asuntos sociales... damos a entender la responsabilidad que conlleva una mascota. Los adolescentes nos han influenciado de gran manera cuando vemos su respaldo en actividades y labores comunitarias. En los últimos meses, nos han contactado muchas escuelas alrededor de la Isla. (Hemos)  aprovechado esa oportunidad para educar a nuestra población de niños y jóvenes sobre la protección y buen trato que merecen nuestras mascotas, ya que la mayoría de éstos crecen con al menos una mascota en su entorno. Deseamos continuar influenciando (a la comunidad), de manera que, para un futuro cercano, logremos minimizar la población de animales realengos y que el bienestar de los animales (deje su huella) en la calidad de vida de la sociedad puertorriqueña”.

“¡Podemos hacer más!”
Juan Antonio Corretjer, presidente de la Fundación, sueña con que el grupo logre muchas cosas más. “Quisiéramos lograr que la comunidad local utilice nuestro blog para reseñar actividades, acontecimientos o temas de interés, de manera que, a nivel internacional, conozcan más sobre los esfuerzos que realizan los puertorriqueños. También, quisiéramos desarrollar un protocolo en el cual los centros de control de animales del país puedan llevar un registro de las mascotas recibidas diariamente y reportar instantáneamente a múltiples medios, en los cuales circulan las diferentes organizaciones y rescatistas, para tratar de localizar animales perdidos en un tiempo razonable”.
Por último, su meta más ambiciosa  es que la entidad quisiera “que el Gobierno escuchara y apoyara a las diferentes organizaciones protectoras de animales para que entiendan, de primera mano, sus necesidades y las necesidades de todos sus animales”. De este modo, según Juan Antonio, trabajando en conjunto, podrían “utilizar los recursos de uno y el conocimiento del otro para educar a la ciudadanía y reducir la sobrepoblación de animales abandonados”.

¡Tú puedes ayudar!
El esfuerzo y la buena voluntad de los integrantes de la Fundación A.M.A.R. no son suficientes para llevar a cabo su labor. Para alcanzar sus metas, también necesitan de tu colaboración. Por ello, Juan Antonio Corretjer Russi y Sara Rivera Maldonado detallaron lo que necesitan con mayor premura:
Los santuarios de animales y los  rescatistas independientes dependen de las aportaciones que reciben de la comunidad. Por ello, “les exhortamos a que contribuyan todo tipo de donación y/o ayuda voluntaria para continuar sirviendo a nuestras mascotas y a toda la comunidad”.
  “Exhortamos a que las escuelas utilicen como recursos a nuestra  fundación, así como a otras organizaciones para que, como de parte de su currículo escolar, incluyan el tema de la protección de los animales”.
  “Necesitamos la colaboración de los veterinarios de la Isla para ayudarnos  en nuestra lucha, mediante la orientación y ofrecimiento de sus servicios médicos para darles la mano a los santuarios y a los rescatistas”.

Para conocer más sobre la Fundación A.M.A.R., pueden  visitar su blog en http://fundacionamarpr
@blogspot.com/, su página en  Facebook Fundación A.M.A.R. (Animales Merecen Amor y Respeto) o escribirles por medio de  Twitter @FundacionAMAR por correo electrónico a:  fundacion_amar
@yahoo.com y fundacionamarpr, @gmail.com. También, pueden llamar al 787-344-6146 o al  787-502-5483.

Agradecimiento
“La Fundación A.M.A.R. está sumamente agradecida con la Clínica Veterinaria de Diego al Dr. Rafael Ramos y a la Dra. Glenda Ramírez, así como con sus respectivos equipos de trabajo por ser solidarios con la causa y ayudar, de manera ejemplar, a nuestra organización, ente otras”.
 Juan Antonio Corretjer Rusi, presidente, y Sara Rivera, vicepresidenta