El Corredor Ecológico del Noreste fue declarado reserva natural por la pasada administración y ahora se derogó esa ley alegando que no se siguieron todos los pasos correspondientes. Arriba, una árbol de mangle rojo. ( Primera Hora / Archivo / Pipo Reyes)
lunes, 2 de noviembre de 2009
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora
Poco a poco saldrá la verdad.
El planificador Luis Jorge Rivera Herrera, portavoz de la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste, y el ex secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Javier Vélez Arocho, advirtieron ayer al presidente de la Junta de Planificación, Héctor Morales, que para la designación del Corredor Ecológico del Noreste (CEN) como reserva natural se siguieron todos los pasos, que no ha habido incongruencias ni pasos invertidos como éste sugirió el viernes pasado.
Ese día se dejó sin efecto la orden ejecutiva del ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá, que declaraba reserva natural las 3,000 cuerdas que comprenden el CEN.
“Luego de la designación de la reserva se hicieron las vistas públicas requeridas para el plan de uso de los terrenos y su manejo. ¿Cuándo para que un gobernador firme una orden ejecutiva, en este caso la que designó el CEN como reserva, se han hecho vistas públicas? Todas las órdenes ejecutivas como la de las Alianzas Público- Privadas y la reorganización del Gobierno se han hecho sin vistas públicas, que es lo que dice Morales se debió haber hecho para el CEN. En todo caso, entonces las órdenes ejecutivas firmadas por (Luis) Fortuño serían ilegales. Esto ha sido mentira tras mentira”, sentenció Rivera Herrera.
El CEN logró en poco tiempo tener un plan de manejo detallado, documento del que todavía carecen decenas de reservas naturales en el país.
“Es absurdo tener un plan de manejo previo a una designación de reserva natural, como dice Morales, ya que no se sabrá la delimitación final de esa zona”, advirtió Rivera Herrera.
Mientras tanto, Vélez Arocho dijo que en el expediente de la reserva hay “prueba documental de que de principio a fin se siguieron los pasos que establece la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme. Así lo vamos a demostrar al Gobierno. Se siguieron los procesos establecidos por el Estado Libre Asociado”.
Según estableció la Junta de Planificación la semana pasada, no existió ningún análisis científico para determinar el valor del área que comprende el CEN.
Sin embargo, documentos traídos ante la atención de este diario demuestran que ese análisis sí existe. En resumen, el CEN es hogar de 866 especies de flora y fauna, de las cuales 54 son consideradas elementos críticos como especies raras, endémicas, vulnerables o en peligro de extinción. Contiene una gran diversidad de ecosistemas: bosques costeros, humedales herbáceos, manglares, pantanos de pterocarpus, playas arenosas y rocosas, arrecifes de coral, praderas de yerbas marinas y hasta una laguna bioluminiscente, entiéndase la laguna Aguas Prietas.
El Corredor forma parte del último segmento de la Sierra de Luquillo y une el Bosque Nacional El Yunque y la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan.
Por su parte, la portavoz del Sierra Club en Puerto Rico, Camila Feibelman, negó que dicha organización solicitara la revisión de la designación del Corredor como reserva, según informó el viernes el titular de la Junta de Planificación.
“Eso es totalmente falso. El esfuerzo principal del Sierra Club en Puerto Rico ha sido la protección del Corredor como reserva natural”, dijo Feibelman, quien suministró cartas que el grupo le cursó a la Junta de Planificación pidiendo la aprobación del plan de manejo.





