El cuerpo de Jorelys Galarza Rivera fue trasladado en un carruaje de cristal halado por dos caballos hasta el camposanto. (Para Primera Hora / Edgar Vázquez Colón)
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Darisabel Texidor Guadalupe / Para Primera Hora
Peñuelas. Como toda una princesa en su carruaje de cristal halado por dos caballos, recorrió hasta su última morada la niña Jorelys Galarza Rivera, quien fue asesinada vilmente el pasado 2 de diciembre en el estado de Georgia.
El pueblo se desbordó en solidaridad y acompañó la comitiva hasta el cementerio municipal.
El sepelio partió puntual desde la Funeraria Santa Teresa, logrando reunir a cientos de personas a orillas de la calle Muñoz Rivera, quienes esperaron bajo un intenso sol para decirle adiós a la inocente niña.
Tras la carroza iban una veintena de personas montando caballos, encabezados por los padres de la niña, Joseline Rivera y Ricardo Galarza. Un grupo de familiares cargaron una enorme pancarta con la foto de Jorelys, mientras otros a pie portaban camisetas con su foto y globos rosados y blancos. El coche fúnebre, donde acostumbran colocar flores, iba lleno de peluches de todos los tamaños.
Durante el recorrido, empleados municipales –compañeros del abuelo materno– y trabajadores de una construcción paralizaron sus labores por unos minutos para rendirle sus respetos a la querida Jorelys.
Una vez en el camposanto, un cuarteto le cantó varias décimas utilizando como pie forzado las frases “madre, no le llores” y “una princesa en el cielo”, momento que arrancó llanto entre los presentes.
El alcalde Walter Torres Maldonado agradeció el apoyo a la gente de Peñuelas y elogió el trabajo realizado por las autoridades policiacas de Georgia por la prontitud con que lograron el esclarecimiento de este horrendo crimen.
“Todos vemos en Jorelys a nuestras hijas”, dijo el Alcalde, quien también es padre de una niña de ocho años.
Éste sostuvo que son muchos los padres que tienen que salir a la calle a buscar el sustento de sus familias y que muchos dejan a sus hijos al cuidado de otros. “Esta madre no debe sentir culpa por lo que pasó, sino pensar en que lo hacía buscando lo mejor para ella”, señaló Torres Maldonado. mencionó además, que estos lamentables e inesperados sucesos le pueden pasar a cualquiera, incluso hasta bajo la custodia de los mismos padres y familiares cercanos.
Asimismo, destacó que “nadie tiene derecho de quitarle la vida a nadie y mucho menos a un indefenso niño”. Manifestó que es necesario llevar un mensaje contundente a todas esos pederastas que se aprovechan de la inocencia de los niños para acabar con sus vidas.
Igualmente, pidió al pueblo que no deje sola a la familia de Jorelys en estos momentos difíciles.
Por su parte, Ricardo Galarza, padre de Jorelys, expresó que no ha sido fácil soportar la perdida, que es muy difícil para él lo vivido y que no sabe cómo superará la muerte de su hija.
“Jorelys, te cumplí, no montaste conmigo, pero te traje lo que te gustaba”, sostuvo el padre al aludir a la carroza de caballos.
Otros amigos leyeron cartas de despedida y dirigieron palabras de aliento a la familia.
Luego, una decena de palomas y todos los globos fueron lanzados al cielo y despidieron a la pequeña con un fuerte aplauso.





