En camino a la inmortalidad con cera
Félix “Tito” Trinidad posa para que quede grabada la típica pose que adopta cada vez que asiste a una actividad relacionada con el boxeo. (Suministrada / Stven Colón )
viernes, 16 de mayo de 2008
Alex Figueroa Cancel / Primera Hora
Jóvenes para siempre...
Así las futuras generaciones podrán ver a Iván Calderón y Félix “Tito” Trinidad. Ambos ídolos puertorriqueños participaron ayer en Nueva York en la creación de sus estatuas, que formarán parte de la exhibición del Museo del Deporte de Puerto Rico en Guaynabo.
Las estatuas son creadas por la compañía StudioEIS, bajo la dirección de BJ Ervick. “Esto es una experiencia única”, expresó Trinidad a PRIMERA HORA ayer, después de una larga sesión en el laboratorio ubicado en Brooklyn.
Según explicó Ervick, el proceso consiste en tomarles las medidas y fotos específicas de sus expresiones y de la posición en que va a estar la estatua. Luego, sumergen sus rostros en unos moldes rellenos de yeso. En otro molde de yeso toman las formas de la cabeza. Las formas del cuerpo se registran con otros dos moldes. Uno es para el torso y el otro para la parte que va de la cintura a los pies.
Rafy Serrano, director del Museo, dijo que se decidieron al final por la pose de Trinidad celebrando una victoria. “Cuando queríamos que hiciera la expresión, le gritábamos ¡'Tito', 'Tito', 'Tito'!, número uno”, relató Ervick entre risas.
En un momento dado, Trinidad se asustó cuando le cubrieron la cara. “Al principio, sentí un poco de claustrofobia”, confesó. “Me pusieron unos tapones en los oídos, me taparon la cara y me dio un poco de temor, pero se me fue el nerviosismo rápido”.
Por su parte, Calderón quedó impresionado con el parecido de la muestra que le tomaron. “Bueno, me hicieron unos bembes ahí... Tiene hasta la cicatriz”, bromeó Calderón. “La experiencia estuvo brutal. Esto ha sido un tripeo, andar con éste (Trinidad). La pasamos muy bien”.
Ambos se mostraron orgullosos de que se les reconozca con unas réplicas para ser exhibidas en el museo. “¡Wow!”, exclamó Calderón. “Nunca pensé que pasara antes de que me retirara”.
“Se lo merecen porque han sido dos ejemplos para la juventud puertorriqueña”, dijo el alcalde guaynabeño Héctor O'Neill, quien estuvo presente en la sesión.
Cada estatua cuesta cerca de $25,000. “Somos el museo de deportes del mundo con más de estas estatuas. Con estas dos son 20”, dijo Serrano. “Ellos atraen a la juventud y por medio de ellos podrán conocer a los ídolos del pasado que ya están en nuestra exposición”.




