|
Héctor Rosario, durante su sesión de guanteo con el entrenador José Sánchez en el campamento El Zarzal en Río Grande. (Para Primera Hora / Carlos Giusti)
Libre dentro del cuadrilátero
viernes, 2 de mayo de 2008
|
|
Votos: 0
![]() |
|
¿Cómo calificarías esta nota? |
río grande Héctor “Johvanny” Rosario ha entrenado con campeones mundiales como Oscar de la Hoya, Iván Calderón y Paul Williams.
De hecho, en el 2007 su futuro como profesional lucía promisorio tras acumular palmarés de 5-1-1 con tres nocauts en sus últimos cuatro combates.
Pero, la vida le puso un badén en el camino y terminó ingresado en prisión el 30 de mayo de ese año con una pena de cuatro años y medio por una agresión agravada luego de una reyerta que sostuvo fuera del ensogado.
Las puertas se le cerraron, pero no se imaginaba que una pequeña ventana quedaría abierta, ya que no sólo se le ha permitido seguir activo en el boxeo sino que tiene la oportunidad de salir en libertad para inicios del 2010 o antes.
“Tan pronto supe que iba a prisión, pensé que se me había tronchado mi carrera por cuatro años y medio. Pero Luvi (Callejas) ha sido mi ángel guardián. Me dijo que podíamos seguir boxeando desde aquí. Eso ha sido una bendición para mí”, sostuvo Rosario en referencia al ex boxeador boricua que actualmente funge de coordinador del Programa de Boxeo del Departamento de Corrección y Rehabilitación.
“Gracias a él me cambiaron a aquí (de la penitencieria de Bayamón 1072 a la Institución Correccional El Zarzal), porque aquí hay un gimnasio completo donde podré entrenar mejor. Tenemos un ring, espejo, pesas y pronto tendremos una buena ruta para correr con escolta. Además, nos ayudan con una mejor dieta basada en frutas, vegetales y carnes blancas como pollo al horno o pescado”, indicó.
Las instalaciones y los privilegios obtenidos en El Zarzal no han pasado inadvertidos y sirven de motivación para que otros se hayan integrado al grupo al que Rosario pertenece, en el cual ya figuran cerca de una docena de púgiles y con vías a seguir ampliándose
“Muchos de mis compañeros se motivan por lo que estamos haciendo y se han unido. Por ejemplo, hay uno que se llama Roberto Casado que lleva cerca de un mes entrenando, siguiendo la dieta y ya ha bajado de casi 230 libras a 207. Esto es una actividad que no sólo nos mantiene ocupados, sino que nos ayuda a nuestra salud física”, indicó Rosario, quien entrena cinco horas al día de lunes a sábado y se prepara para su próximo combate el 17 de mayo en el coliseo Mario “Quijote” Morales de Guaynabo ante Carlos Peña.
“Me siento muy bien para esta pelea. Sólo espero que dure por lo menos tres o cuatro asaltos”, dijo Rosario, quien ya noqueó a Peña en el 2006 y viene de noquear en dos asaltos a Steven García el pasado mes de noviembre en su primera pelea desde que ingresó a un centro correccional.
Pero, además de entrenar, Rosario emplea gran parte de su tiempo estudiando, ya que por fin podrá obtener su diploma de cuarto año.
“Estuve un tiempo trabajando en las brigadas de ornato, pero mi futuro está estudiando. Este lunes no sólo celebraré mi cumpleaños número 23, sino que tendré mi diploma. Luego empezaré en un curso de reparación de computadoras”, dijo el púgil guaynabeño, quien es fanático de Félix “Tito” Trinidad y de Miguel Cotto.




















