Un corazón de lata enamorado
jueves, 26 de junio de 2008
|
|
Votos: 0
![]() |
|
¿Cómo calificarías esta nota? |
Hay pocas cosas con las que uno puede contar en Hollywood. Una de ellas son los estudios de animación por computadora Pixar, los cuales han ofrecido invariablemente éxitos como “Toy Story”, “The Incredibles” y “Finding Nemo”. Aun sus esfuerzos más pobres, como “Cars” y “Ratatouille”, han sido abrazados afectuosamente por el público.
Así que, tras llevarnos a jugueterías, hormigueros, y hasta la dimensión de los monstruos que habitan bajo la cama, Pixar nos lleva finalmente al espacio. La aventura futurística “Wall-E” ha sido descrita como una de las más peculiares y maduras del famoso estudio.
“Wall-E” es el acrónimo que identifica al robot protagonista, el cual luce como un descendiente de “Número 5” (los ochentosos saben muy bien a quién me refiero). “Wall-E” significa “Waste Allocation Load Lifter – Earth Class” (“Cargador de localizaciones de desperdicio – clase terrestre”), y eso exactamente hace nuestro héroe: cargar basura.
Bueno, eso es lo que nuestro solitario amigo hace durante 700 años, después de que la humanidad abandonó el planeta y quedó atrás, realizando sin descanso su función, excepto para intentar resolver un cubo de Rubik o mirar películas románticas en televisión. Pero su soledad termina cuando aparece “EVE”, una “robota” de supervisión. Ahora nuestro héroe, que aparentaba ser sólo tuercas y circuitos, resulta que también tiene corazón, y se ha enamorado perdidamente del moderno y lujoso equipo.
El gran reto de la película es que estos dos personajes no hablan, y se comunican por sonidos electrónicos, muy similar al lenguaje de ''R2-D2''. Esto ha obligado a los animadores a ser especialmente ingeniosos, pues casi toda la historia tiene que ser presentada visualmente, teniendo que añadir expresiones a las máquinas que nos permitan conocer sus emociones, a pesar de que no cuentan con rostro humano.
La película promete ser otro éxito para Pixar, al menos si nos dejamos llevar por la reacción entusiasmada observada en las salas de cine cuando se presentan los avances. Y con el anuncio de que “Toy Story 3” se encuentra en producción, tal parece que el dominio de Pixar continuará por buen tiempo, y debemos decir que muy merecidamente.


























