Cinco siglos de ser boricuas
El Museo de las Américas recoge en su nueva exhibición los 500 años de la nación boricua. En la foto, imagen de la llegada de Juan Ponce de León. (Primera Hora / Gerald López Cepero)
jueves, 20 de noviembre de 2008
Alejandra M. Jover Tovar / Primera Hora
Desde que fue descubierto por Cristóbal Colón en 1493, Puerto Rico siempre fue el objeto de deseo para muchos conquistadores en busca de fortuna y aventura.
Han pasado 500 años desde la colonización por parte del español Juan Ponce de León. Desde ese entonces, nuestra historia se ha ido forjando a través de guerras, luchas revolucionarias y mezcla de razas y culturas. A su vez, estos eventos han propiciado una sociedad que recoge influencias externas y las moldea para llegar a una identidad propia.
Para comprender más sobre nuestra historia, el Museo de las Américas, en el Cuartel de Ballajá, en el Viejo San Juan, inaugura hoy la exposición permanente Conquista y colonización: nacimiento y evolución de la nación puertorriqueña. Este proyecto promete ser una útil herramienta educativa y un espejo de lo que significa ser, hoy día, puertorriqueño.
Ambicioso proyecto
Realizar esta exhibición ha sido una tarea ardua de varias meses de trabajo. Para su desarrollo ha contado con el apoyo de la Fundación Francisco Carvajal, la Fundación Ángel Ramos, la Compañía de Turismo, la Fundación Fonalledas y el Consulado General de España. Además, los empleados del Museo se han entregado en cuerpo y alma para que la muestra sea un orgullo para todos los boricuas.
Para María Ángela López Vilella, directora ejecutiva del Museo, los niños fueron la prioridad al momento de organizar esta exhibición hace poco más de un año. Pero también el turista podrá beneficiarse de la muestra. Para tal fin, los gráficos serán resumidos y la información presentada en inglés y francés, convirtiendo el proyecto en uno multicultural.
“Si un turista llega aquí, se va a llevar una idea chévere de qué somos nosotros, de dónde salimos y cómo hay culturas que siguen impactándonos, como la cubana en los 50 y 60, la dominicana actualmente... seguimos recibiendo de otras culturas y nos siguen influenciando”, señala López.
Cinco siglos de historia
Con un diseño atractivo para grandes y pequeños, el museo se dio a la tarea de escoger los eventos más relevantes que han ocurrido en el proceso de formación de la nación puertorriqueña, con la guía experta del Dr. Ricardo Alegría, director emérito de la institución, y la vasta experiencia del profesor Francisco Moscoso, especialista en investigaciones y estudios sobre el Caribe antiguo indígena, quien redactó los textos que aparecen en los diversos carteles.
Desde la puerta, en la primera sala, domina un gigantesco mapa trabajado por el grabador flamenco, Theodor deBry, del siglo 16. Al pie de éste, una línea de tiempo describe los procesos sociales, culturales y revolucionarios que se estaban dando simultáneamente a nivel mundial.
Moscoso comenzó su narración con la historia de los pobladores más ancestrales, ubicándonos unos cuatro mil años antes de Cristo. “Las distintas etapas indígenas las simbolizamos con distintos elementos de la cultura material y arqueológica, con los estilos de cerámica”, indica el educador.
También en esta sala podemos ver un poco de historia de los primeros colonizadores, y una muestra de los instrumentos de navegación que los trajeron hasta la Isla. Encontrarás, además, un breve resumen de la llegada de Juan Ponce de León.
En la segunda sala, se resume desde 1508, con la fundación de Caparra, hasta 1898. “Se recoge lo más esencial de los aspectos políticos que ocurrieron en los cuatro siglos bajo la dominación española”, indica Moscoso, destacando que también se tocan aspectos como minería, agricultura y ganadería.
El educador destacó que también se puede encontrar un mapa detallando los primeros pueblos de la Isla que, por cierto, eran todos costeros. “La montaña se vino a poblar en el siglo 19”, comenta Moscoso.
En la tercera sala, entramos de lleno al aspecto religioso con vírgenes y relicarios en préstamo del Instituto de Cultura Puertorriqueña y del Museo de la Universidad de Puerto Rico, además de que podrás aprender sobre el proceso de evangelización y la influencia católica en los pobladores de la Isla.
En esta sala también se toca el aspecto educativo. “Se destaca el esfuerzo por establecer la educación formal a partir de los españoles, con escuelas o tutores privados y donde, además, participaron conventos de los dominicos”, explica Moscoso.
Otro aspecto que podrás encontrar aquí es la arquitectura y las artes. En la muestra podrás ver, además, representaciones de Porta Coeli, del Fortín San Jerónimo y de la Ermita de Hormigueros, entre otros.
La cuarta sala se destina al proceso agitado de las guerras y distintas invasiones que acosaron a la Isla antes de la guerra de 1898. “Allí se va a combinar información factual de imágenes y personajes de guerra, como piratas franceses, indios caribe e información de ingleses y holandeses”, destaca Moscoso. Esta sala de guerra también refleja cómo los boricuas enfrentaron los ataques.
Luego de cuatrocientos años de historia, llegamos finalmente al siglo XX, que, en sí mismo, ocuparía una exhibición completa. Es por ello que López y Moscoso hicieron un resumen nominal de lo que ocurrió en el siglo pasado, destacando aspectos históricos, económicos, culturales y sociales, sin pretender resumirlo todo. “Lo que presentamos es un mural, con audio que va desde la plena y la danza hasta Calle 13”, señala López.
* Conquista y colonización: nacimiento y evolución de la nación puertorriqueña ya está en exhibición permanente, y puede ser visitada en horarios del museo. Para grupos o excursiones, hay que hacer cita previa. Llama al 787-724-5052 o visita www.museolasamericas.org. para más información.
Educando de forma divertida
María Ángela López Vilella, directora ejecutiva del museo, destacó, en primera instancia, el valor educativo de la muestra, señalando que “a mí me hubiera encantado, de niña, que me llevaran a un lugar como éste, porque lo que te enseñan bien árido en el salón de clase lo puedas ver de otra manera, con artefactos que te hagan entender lo que te están diciendo”.
La embajadora del saber para los pequeños es Nina, una linda niñita de la creación de Liliaana Collazo, que cuenta en un lenguaje muy sencillo y ameno los puntos claves de la evolución boricua.
La pequeña, con los cabellos oscuros y rizados por su herencia africana, la piel tostada de sus antepasados taínos y los ojos claros de sus ancestros españoles, está en todos los carteles de la exhibición, en la parte más baja de las gráficas, para que la lectura de los niños sea más fácil. Con ejemplos, anécdotas y datos fáciles de recordar, Nina va educando a los visitantes y guiándolos a través de la muestra, manteniendo vivo el interés por la historia.




