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YANGON (AP) Suministros de las Naciones Unidas comenzaron a llegar a Birmania ayer, para ayudar a las víctimas de un ciclón, el peor desastre natural que asuela al sudeste de Asia desde el tsunami de 2004, mientras aumentaba la cifra de víctimas. En la sede de las Naciones Unidas, el subsecretario general John Holmes advirtió que se puede desatar una tragedia aún peor si la ayuda que se necesita con desesperación no llega rápidamente. Holmes dijo que la situación es “cada vez más desesperada” y que los afectados llegan al millòn y medio de personas. Si bien llegaron cuatro vuelos con provisiones del Programa Mundial de Alimentos, dijo, los progresos son escasos y “aumentan las frustraciones” debido a que la falta de acceso frena la respuesta humanitaria. A su vez, el secretario general Ban Ki Moon pidió al Gobierno de Birmania que deje por ahora el referendo constitucional y se concentre en ayudar a las víctimas.
En tanto las autoridades de Birmania estiman que las víctimas fatales del ciclón superarían las 100,000, los medios de prensa del país, controlados por la junta militar, informaron que hay ya 22,997 personas muertas y que 42,019 figuran como desaparecidas, la mayoría en el delta del río Irrawaddy, donde el ciclón Nargis causó la mayor devastación. Dos aviones que transportaban bizcochos con alto contenido calórico, medicinas y otros suministros llegaron a Yangón, informaron funcionarios de la ONU. Sin embargo, las autoridades de la ex Birmania no permitieron el aterrizaje de aviones estadounidenses con provisiones de emergencia, además de demorar los trámites burocráticos para la concesión de visas a los equipos de las Naciones Unidas, que desean entrar al país para cerciorarse de que la ayuda vaya directamente a las víctimas. Shari Villarosa, que administra la embajada de Estados Unidos en Yangón, dijo que la cifra de muertos podría superar los 100,000, pues escasean la comida y el agua potable, e imperan las condiciones insalubres Notas Relacionadas
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