Menéame Fresqui
0 Comentarios

Enfrenta su peor batalla

El gobernador Aníbal Acevedo Vilá ha logrado triunfar y superar los escollos en su carrera política. El de ahora -de índole federal- parece bastante difícil. (Primera Hora / Andre Kang)

viernes, 28 de marzo de 2008
Mabel M. Figueroa / Primera Hora

Jaque a un guerrero de la política.

"Yo no le tengo ningún temor al resultado de la investigación”

20 de junio de 2006
Gobernador Aníbal Acevedo Vilá

Con una acusación federal por corrupción sobre sus hombros, Aníbal Acevedo Vilá podría estar al final de una carrera política matizada de triunfos y glorias desde que entró a ese ruedo en 1992.

Acevedo Vilá siempre logró superar cada uno de los escollos que se presentaron en su escenario político.

Hoy, el panorama luce difícil. Él sigue resistiendo.

Es abogado, pero nunca ha postulado. Su hoja laboral se ha centrado en el servicio público.

El Gobernador tiene 46 años, está casado con Luisa Gándara y es padre de Gabriela y Juan Carlos.

Inició su carrera profesional como oficial jurídico del hoy juez presidente del Tribunal Supremo, Federico Hernández Denton. También fue asesor legislativo del ex gobernador Rafael Hernández Colón antes de convertirse en protagonista de su propia historia en el campo de la política partidista.

Comenzó en 1992 con su elección como representante del Partido Popular Democrático (PPD). Sin muchos problemas ganó el escaño y revalidó en 1996 con la mayor cantidad de votos en la colectividad. Ese año se convirtió, además, en portavoz de la delegación de la Pava en la Cámara de Representantes y comenzó a destacarse con verbo de acero contra sus adversarios: el Partido Nuevo Progresista (PNP) que gobernaba el país.

Entonces, su ascenso vino como la espuma.

Con tan sólo 35 años y siendo portavoz popular, en 1997 fue elegido presidente del PPD y allí se mantuvo hasta la llegada de Sila María Calderón. Durante ese periodo, en diciembre de 1998, llevó al triunfo a la Pava con la opción de la quinta columna de 'Ninguna de las anteriores' en un referéndum de status y con ello enterró el controvertible Proyecto Young.

Después de asumir la presidencia del PPD, Calderón decidió que Acevedo Vilá fuera su compañero de papeleta en las elecciones generales del 2000, pero el camino estaría lleno de piedras, otra vez. Se enfrentó con una agria e intensa primaria con José Alfredo Hernández Mayoral. El PPD lucía dividido. Las apuestas iban a favor del hijo de Hernández Colón. Pero, al final, Acevedo Vilá se alzó nuevamente con otro triunfo.

Un año más tarde, en el 2000, ganó otra vez y se convirtió en comisionado residente en Washington.

Tenía sólo 38 años.

La historia vuelve a ponerle piedras en el camino cuando Calderón anunció que se retiraba y que su sustituto sería Hernández Mayoral. Pero, eso no duró mucho y Acevedo Vilá volvió a asumir la presidencia del PPD, ahora con una mirada directa hacia La Fortaleza.

Contra todo vaticinio y encuestas, Acevedo Vilá logró ganar las elecciones generales del 2004 y se convirtió en gobernador de Puerto Rico. Otra vez, su escenario es difícil con un gobierno compartido que no ha funcionado en los más de tres años que lleva de constituido.

La pesquisa federal que ensombrece al Gobernador inició hace más de dos años.

Acevedo Vilá siempre ha reclamado su inocencia.

“He actuado conforme a la ley y correctamente... Ése soy yo: Aníbal Acevedo Vilá”, dijo el Gobernador el pasado 22 de junio de 2006.

“No me preocupan las consecuencias legales porque yo sé que no hay de mi parte, (ni) de esas personas que han estado allegadas a mí, ninguna conducta impropia. (En) eso estoy más que claro. A mí lo que me preocupa es lo que le quieran hacer a Puerto Rico, porque el diseño es bien claro”, sentenció Acevedo Vilá el 14 de octubre de 2006.

Ayer canceló todas sus actividades. Se reunió con sus abogados y emitió unas declaraciones en las que reiteró que las acusaciones son parte de un “espectáculo” para hacerle daño.

Hoy tendrá su cita en el Tribunal Federal.