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Grave daño al mar

Una enorme franja del material descrito como Bunker C o petróleo crudo para destilar se movió hacia la costa, afectando partes de la playa Ventana, la bahía Ballena en Guánica y hasta el balneario Caña Gorda. (Para Primera Hora / Edgar Vázquez Colón)

viernes, 31 de agosto de 2007
Alex David / Primera Hora

GUAYANILLA - Emergencia ambiental.

"Ésa es una área de cultivo por excelencia.
Es uno de los lugares más fructíferos de Puerto Rico.
Hay un cañón submarino donde hay bastante diversidad de especies”

Edgardo Ojeda / Asesor
en pesquería y maricultivo

Uno de los peores accidentes ambientales de los últimos años en la zona sur se registró ayer luego que se detectara un derrame de petróleo crudo para destilar en alta mar.

Los efectos pueden arrastrarse por décadas, advirtió el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

Fue un pescador quien reportó en horas de la madrugada de ayer a las autoridades sobre un material oscuro que se adhirió a su embarcación mientras recorría por el mar Caribe en búsqueda de su sustento. En horas de la mañana, personal de la Unidad Marítima de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) confirmaron la presencia de una enorme franja del material, descrito como Bunker C o petróleo crudo para destilar.

La franja se había extendido unas seis millas entre el frente marino de Playa Ventana hasta la bahía de Guánica, a una milla mar adentro. El fuerte oleaje causó el desprendimiento de parte del material y lo movió hacia la costa, afectando partes de la playa Ventana, la bahía Ballena en Guánica y hasta el balneario Caña Gorda.

Con el sol, los químicos combustibles se secaron para dejar masas más pequeñas y compactas que se fueron hundiendo o fragmentando, pero con similares daños ambientales para algunas especies marinas y arrecifes, así como en la arena.

Pese a la emergencia ambiental, personal de la Guardia Costera no acudió a verificarlo sino hasta pasadas las 10:00 de la mañana y se negaron a brindar detalles. Se rehusaron igualmente a permitir observar el área afectada en el mar.

Fue el secretario del DRNA, Javier Vélez Arocho, quien comunicó de las gestiones de las que personal de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) también estuvo ajeno.

Vélez Arocho estimó que el derrame ocurrió en horas de la tarde del miércoles y anticipó que sus efectos podrían durar décadas.

El plan de acción

En respuesta, el titular anunció la creación de grupos de trabajo comandados por la Guardia Costera. Para horas de la tarde el área de cobertura de la mancha era de unas tres millas de largo por 500 pies de ancho.

“Los grupos se van a distribuir para hacer los primeros informes de las condiciones. La Guardia Costera tiene a la National Response Corporation como contratista para hacer la limpieza”, dijo Vélez Arocho tras reconocer que hasta ayer no se podían fijar responsabilidades.

“Yo lo llamaría como un derrame considerable, más que llamarlo una catástrofe”, dijo el Secretario.

Desastre ecológico

El director del Bosque Seco de Guánica, Miguel Canals, anticipó que éste será uno de los peores desastres que se hayan visto en la costa de este sector y anunció que ha recurrido a grupos ambientales para atender los lugares donde se crían sapos conchos y nidos de aves marinas.

En cuanto al combustible, las autoridades deberán realizar una prueba química para confirmar que se trata de petróleo, pero oficiales de FURA recalcaron que es el mismo que luego de diluirse con diesel se usa en la central termoeléctrica de Costa Sur de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para quemarse y producir energía.

Fuentes apuntaron hacia empresas como Demaco sobre la posible responsabilidad del derrame, pero su vicepresidente Luigi Desi y el director de Asuntos Ambientales de dicha empresa, Nelson Torres, negaron relación alguna con el suceso. “Ningún tipo de combustible traemos. No tenemos licencia ni la almacenamos. Traemos químicos para farmacéuticas, en los últimos dos días no hemos tenido importación”, dijo Desi.

De igual forma, la AEE se eximió de la situación al sostener que no ha recibido embarcación con combustible en los pasados dos días. Nitza Vázquez, directora de asuntos ambientales de la AEE, sostuvo que se hizo una inspección del área cercana de las instalaciones y “no encontraron nada irregular en nuestras operaciones”.

Tres barcazas aguardaban para entrar a la bahía de la empresa Corco, pero Vázquez no pudo confirmar si estaba dirigido a la AEE porque otras empresas pueden recibir ese material combustible.

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