Obligados por costo de llenar el tanqueviernes, 9 de mayo de 2008Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora
LA GASOLINA, la gasolina, la gasolina. El precio del combustible es lo que mencionan todos los nuevos usuarios del Tren Urbano como la causa para que ellos hayan decidido montarse en ese transporte público. Otros aumentos, como el de los peajes y el costo de mantenimiento de sus automóviles, figuran en segundo lugar como razón para el cambio. Incluso, se observa un cambio de actitud hacia el “siempre bien amado” de los puertorriqueños: el carro. En un sondeo realizado por PRIMERA HORA en el Tren Urbano, ex conductores o conductores parciales dijeron que están “cogiendo el tren” por una consideración de dólares y centavos, también porque es más rápido y allí se sienten más relax. “Estoy utilizando el tren por el precio del gasolina tan, tan alto... también por los tapones y por llegar más rápido”, sintetizó Saraí Vázquez, una estudiante de Bayamón. David Acevedo, de Naranjito, tiene una pick up, pero se ha dado cuenta que el viaje a la Universidad Politécnica le salía “en $10 en gasolina” y el tren sólo le cuesta $1.50 diario. Rubén Arias, de Torrimar, tiene un Volkswagen, pero “por el precio de la gasolina” se transporta a su centro de estudio sólo en el tren. Incluso, dijo que busca que “sus panas” lo recojan en la estación de Sagrado Corazón cuando van a janguear al Viejo San Juan. “Me ahorro tiempo. Y la gasolina está muy cara”, dijo Isabelita Vallejo, de Bayamón, quien al momento de la entrevista viajaba en el Tren Urbano a una entrevista de trabajo en el Centro Médico, de Río Piedras. El carro, dijo, ella lo reserva para llevar a los niños a la escuela o para hacer la compra. “Aquí llego más rápido. Viajo en mi auto de Corozal a Bayamón y de Bayamón me voy en tren hasta la Universidad de Puerto Rico”, dijo Wilmarys González. La joven estudiante afirmó que lo que urge es que el Gobierno provea más espacios para aparcar en las estaciones del Tren Urbano porque ahora mismo esos estacionamientos están atestados todo el tiempo. |
























