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Mirna Rivera, viuda del agente asesinado, salió ayer de sala abrazada de sus dos hijas, Melanie y Joseline, luego de escuchar el veredicto de culpabilidad contra Adalberto Díaz Jiménez. (Primera Hora / Andre Kang)
Ven veredicto como señal de justiciaviernes, 9 de mayo de 2008Mariana Cobián / Primera Hora
Caguas Los familiares del asesinado policía José L. Fontánez Correa dejaron escapar ayer profundos suspiros de alivio en plena sala del Tribunal de Primera Instancia de Caguas cuando escucharon el veredicto del jurado contra el acusado: culpable. El jurado, compuesto por 11 mujeres y un hombre, decidió por unanimidad que Adalberto Díaz Jiménez es culpable de asesinato en primer grado y de dos cargos de violación a la Ley de Armas. Tras dos horas de deliberación, los jurados emitieron su decisión ante una sala llena, custodiada por una decena de alguaciles que procedieron a esposar y llevarse de regreso a prisión al ahora convicto. El juez Edgardo Rivera García recordó que Díaz Jiménez no tiene derecho a probatoria, por lo que citó la lectura de sentencia para el miércoles próximo. El joven de 23 años se enfrenta a una pena máxima de hasta 179 años. “Yo le pedí mucho a Dios que se hiciera justicia, aunque no me devuelven a mi esposo, pero se tenía que hacer justicia”, expresó llorando la viuda de Fontánez, Mirna Rivera. La joven salió de sala abrazada de sus dos hijas, Melanie y Joseline, de 11 y siete años, respectivamente. Ella vestía una camiseta con la foto de su esposo que leía “Este héroe es mi esposo”, y la de las pequeñas decía “Este héroe es mi papá”. Jorge Fontánez, hermano del agente de la División de Operaciones Especiales (DOE) de Caguas, recalcó que tanto a él como a su hermana, ambos policías, el asesinato de José en el cumplimiento del deber no los ha amilanado, sino todo lo contrario. “A mí me da más fuerza, más interés en mi trabajo porque es la única forma que podemos combatir la criminalidad y que se haga justicia”, manifestó. Allegados de Díaz Jiménez salieron llorando de sala y no quisieron emitir comentarios. Los abogados de oficio de Díaz Jiménez, José Velázquez Grau y Heriberto Martínez, adelantaron que apelarán el fallo. “Honestamente, no lo esperaba (el veredicto). Entendía que había duda razonable. No obstante, respeto la decisión del jurado y voy a apelar”, señaló Velázquez Grau. A los fiscales, Gabriel Redondo y Yamil Juarbe, “no nos cabía la menor duda” de que Díaz Jiménez era culpable “más allá de duda razonable”, dijo Juarbe. “Se ha hecho justicia hoy día en esta jurisdicción. Por lo menos estamos enviando un mensaje claro y contundente de que en esta jurisdicción no toleramos los asesinatos. Vamos a terminar con el baño de sangre de una vez y por todas”, agregó Juarbe. Dijo que esperan una sentencia con agravantes. “Esperamos que la sentencia sea un disuasivo a los delincuentes en la calle de que aquí, si la hace, la va a pagar y los vamos a estar esperando”, advirtió Juarbe. Los hechos se remontan al 22 de mayo de 2007, cuando Fontánez y otros agentes del DOE realizaban una ronda preventiva en el barrio Mangó, en Juncos. Intervinieron con varios individuos, pero uno se dio a la fuga y uno de los uniformados observó que tenía un arma debajo de la camisa. Los testigos declararon que el que huyó, brincó una verja mientras era perseguido por Fontánez. Escucharon dos detonaciones y observaron a su compañero en el suelo, con una herida de bala en la frente. Fontánez, de 32 años, falleció horas más tarde en el hospital. |

























