Menéame Fresqui
0 Comentarios

Ivy Queen explica que fue difícil ver a su progenitora luchar contra los altibajos que genera el cáncer de seno. (Primera Hora / Gabriel López-Albarrán)

Con fuerza contra el cáncer de mama

jueves, 18 de septiembre de 2008
Actualizado hace 509 días (creado 00:00 a.m.)
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora

Ivy Queen es una mujer de carácter fuerte, imponente y hasta cierto punto intimidante. Por algo se autoproclamó "La Caballota". Su coraje, dice, se lo debe a los sinsabores que le ha destinado la vida "y la calle". Y no es para menos. En su historial se suman varias experiencias que incluyen haber desertado de la escuela en los grados intermedios; conocer lo que es el encierro mientras estuvo recluida en la Escuela Industrial para Mujeres en Vega Alta, en donde ha dicho públicamente fue a parar por estar en el momento inapropiado "en un lugar donde había droga"; y el sufrimiento que le causó saber que su mamá, Santa Rodríguez, fue diagnosticada con cáncer de seno.

Hoy reconoce que todos esos momentos de crisis son la clave en su desarrollo como profesional y ser humano. De todos ha aprendido una lección que desea compartir a modo de testimonio con sus familiares y fanáticos a través de su Fundación Soldados.

Sin embargo, de todo el escenario, una de las pruebas más difícil de sobrepasar fue tener que ver a su progenitora luchar contra los altibajos que genera el cáncer de seno, una enfermedad que en el 2007 les arrebató la vida a más de 40 mil mujeres en Estados Unidos.

Para Ivy el diagnóstico fue "sorpresivo" y "temeroso". Era el año 2000, cuando apenas comenzaba a despuntar el reguetón y mientras tocaba puertas para poder cumplir con su sueño de ser cantante, cuando la artista recibió la mala noticia de que su mamá debía ser intervenida quirúrgicamente con una mastectomía radical.

"Cuando mi mamá sale con cáncer de seno yo no estoy en Añasco… estoy en Bayamón tratando de sobrevivir en la música. So, no pude darle apoyo a mi mamá, sólo cuando la llamaba por teléfono a preguntarle ‘mami, cómo te sientes’ o cuando cogía la línea ‘Sultana’ de carros públicos para ir a verla, (aunque fuera) un día", recuerda al rememorar lo cansada y deprimida que se veía su madre a causa de las quimioterapias que recibía.

Aunque admite que el apoyo que le dio a su mamá en aquel entonces fue mínimo, Ivy confiesa que la valentía que Santa demostró durante la enfermedad ha sido uno de los factores que más la impulsa a luchar por sus objetivos.

"Tal vez mi mamá no sabe que es el ejemplo de superación más grande que yo tengo. Una mujer que le falta un seno, que no le importa que le falte, que se quedó con sus hijos sola… De verdad que ella no sabe el aliento que me brinda (para ser) una mujer fuerte y meterle mano a la vida", comentó la también portavoz de la Fundación Susan G. Komen a PRIMERA HORA, mientras su madre, quien se ha convertido en su fiel admiradora y acompañante, la escuchaba emocionada y con los ojos llorosos.

Y es que detrás de "La Caballota" está Martha Ivelisse Pesante Rodríguez, su nombre de pila, una mujer honesta y sensible que desnuda su alma y habla "de corazón", sobre todo cuando abarca temas que han trastocado su vida.

Por eso reconoce que vive "aterrada" de sólo pensar que pudiera sufrir el cáncer más común entre mujeres en Puerto Rico. Pero también está consciente de que la detección temprana del cáncer de seno podría hacer la diferencia entre la vida y la muerte pues, datos científicos confirman que cuando es detectado a tiempo y aún está localizado, existe un 98% de posibilidad de supervivencia.

"Cuando supe lo de mi mamá salí corriendo a hacerme una mamografía. Yo ando con esa incertidumbre… si me da un dolorcito me asusto. Más yo tengo cirugía (aumento de busto), por eso siempre estoy chequeándome", comenta quien se hace exámenes clínicos, mamografías y el autoexamen rutinariamente, como método preventivo.

Lleva el mensaje a la cárcel de mujeres

Como parte de su compromiso como portavoz y madrina de la Fundación Susan G. Komen, Ivy quiso compartir el testimonio de su madre y llevar el mensaje de prevención del cáncer de seno a una población a la que estima "muchísimo": "sus amigas y panas" de la Escuela Industrial para Mujeres de Vega Alta.

PRIMERA HORA acompañó a la artista a la institución, lugar con el que se siente en deuda, no sólo por los tristes momentos que rememora sobre su encarcelación en 1994 cuando cumplió una condena de 30 días por un caso de sustancias controladas, sino por un plan de cambios estructurales, físicos y emocionales que quiere propulsar a favor de las reclusas.

De hecho, gracias a Ivy la cárcel se afilió al proyecto "Banderas", una iniciativa educativa ideada por la Fundación con el fin de ganar adeptos que apoyen el mensaje de prevención y detección temprana del cáncer de seno. Además, quiere hacer gestiones con el Departamento de Corrección y Rehabilitación para que se comprometan en realizarles mamografías anuales a las reclusas que pudieran estar en riesgo de sufrir la enfermedad. Los médicos recomiendan el estudio a mujeres con familiares que han tenido cáncer de seno, féminas mayores de 40 años y aquellas que perciben un cambio notable o dolor en sus mamas.

"Creo que el Gobierno tiene que prestar más atención en cuanto a los recursos médicos. Yo puedo decirles (a las confinadas) 20 mil cosas y hablar de historias maravillosas, pero necesitamos un corillo de support para que me ayuden con las mamografías para estas muchachas", analizó la artista que, entre otras cosas, le interesa también contribuir con ayuda psicológica y otros recursos médicos en la institución.

Por eso, se comprometió en visitar regularmente la cárcel, a la que volverá pronto a instalarle unos aires acondicionados a los talleres de teatro, costura, cerámica y estilismo.

Por lo pronto, su reciente visita a la cárcel parece haberla renovado. Al final del día y luego de pasar toda la tarde con las reclusas-a quienes les regaló un día de glamour y belleza gracias a la labor realizada por los estudiantes de estilismo y barbería de la Modern Hairstyling Institute- la cantante se llevó grabada la sonrisa que provocó en muchas de las mujeres encarceladas y el espíritu de lucha que les inyectó. Después de todo, ellas son parte de su gente y quienes inspiran algunas de sus letras. "Yo toda la vida he cantado en defensa de las mujeres…".

Notas Relacionadas

¿Qué opina de la visita del médico Conrad Murray al mausoleo de Michael Jackson?