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Ingrid Marie asegura que admira de su abuela la fortaleza y la manera de manejar cada situación. (Primera Hora / Ana María Abruña)
Con la bendición de su abuelitamiércoles, 7 de mayo de 2008Aixa Sepúlveda Morales / Primera Hora
23Ingrid Marie Rivera encontró en su abuela Modesta Zayas la extensión del calor maternal, mientras que para esta dulce mujer la presencia de su nieta es imprescindible para sentirse feliz. “El nieto tú crees que nadie lo trata como tú lo tratas. No sé si es egoísmo o qué, será el amor de abuela que es tan grande. A pesar de que tengo tantos nietos, todos son buenos conmigo, pero Ingrid... Yo gozaba que los papás me dijeran que la iban a dejar (aquí), ella es una dulzura, a pesar de que le daban unas rabietas para dormir”, contó la abuela de 23 y bisabuela de 21. La Miss Puerto Rico Universe aprovechó la cercanía de la celebración del Día de las Madres para compartir sus similitudes con su mamá Elba Santos y su abuela materna. Destacó que disfruta encontrar tanta afinidad con ambas, ya que gracias a ello, el cambio generacional casi no se ha percibido.
“Mami es bien mamá, en el sentido de que es bien ese amor de madre, que es bien protectora conmigo. Me cuida. Siempre está detrás de mí dando consejos, siempre me apoya como madre”, contó la reina, en la comodidad de la terraza de la casa de su abuelita. “De mi abuela tengo... ese amor. El dar a la gente”, agregó. Modesta dejó ver la pasión por su nieta mediante seguidas anécdotas de la infancia de Ingrid. Y había de todo, desde travesuras hasta nobles gestos. Eso sí, desde siempre se mostró reina, aseguró. “Yo llegaba con ella a la iglesia y todo el mundo tenía que acariciarla, que hacerle algo, porque era una cosa hermosa”, narró mientras mostraba fotografías de su nieta. La abuela recordó el día que “la nena” estaba con ella en las tiendas y se le soltó de la mano para agarrar la de una señora mayor que intentaba cruzar la calle. Son esas cosas la que la hacen una reina desde niña, opinó. Por eso Modesta está segura de que su nieta triunfará en Vietnam, país en donde la reina puertorriqueña representará a la Isla en Miss Universe 2008. “Ella, aunque no gane, se echa a todo el mundo al bolsillo”, dijo. Y la ha apoyado siempre, aun cuando sabe que para Ingrid el camino fue un poco más pedregoso que para otras misses y que debió enfrentar duras críticas tras el sonado caso del gas pimienta. “Sé los sacrificios que se hacen, pero si a ella le gusta y lo disfruta, nosotros también lo disfrutamos, aunque cuando le pasan cositas malas lo sufrimos. Pero es parte de la vida, todo no puede ser gozo”, expresó. “Siempre se la pongo en las manos a Papá Dios y sé que la Virgen me la va a arropar con su manto. Siempre la pongo en sus manos, y sabes las cosas que han pasado, pero ella siempre ahí”, añadió. Ingrid interrumpió para dejar claro, precisamente, que una de las cosas que más admira de su abuela es la fortaleza y la manera de manejar las cosas. Incluyó, además, la maravillosa relación que lleva por 66 años junto a su abuelo Jacobo Santos. “Los admiro por el tipo de relación que tienen como pareja y cómo han criado a su familia. Que a la edad que tienen tengan esa pasión por la vida y cómo abuela es la roca para todo el mundo”, destacó. A pesar de estar inmersa en su entrenamiento para la competencia internacional, la reina ha separado un espacio para poder compartir junto a su madre y su abuela este domingo. Ese día lo pasarán en familia y, según contaron, cada integrante llega con un instrumento musical diferente para armar la fiesta. Ingrid dejará a un lado las dietas y ese día disfrutará de la comida de su abuela, cuyo sabor dice que es único. ¿Y qué comerá? “¡Ella come de todo!”, interrumpió Modesta para disipar las dudas de quienes piensan que para que su nieta se pueda mantener delgada sólo tiene que ingerir lechuga y tomate. Su mamá, su pilar Ingrid Marie Rivera destacó, además, que la fortaleza a la que ha recurrido en momentos difíciles la ha extraído del ejemplo y los consejos de su progenitora Elba Santos. “No me gusta ocuparla, pero ella me conoce y ya sabe si me pasa algo y viene y me da un abrazo y un beso, me da un consejo, y no tengo que hablar para dejarle saber que necesito palabras de aliento”, puntualizó. La reina confesó que su mamá, en un principio, tuvo reservas de que participara de nuevo en un concurso de belleza, pero la apoyó en su decisión. “Los dos siempre han estado ahí, son mis ayudantes personales”, dijo, además, de su padre John Rivera. |























