Mantiene la fe y el optimismojueves, 8 de mayo de 2008Luis Ernesto Berríos / Para Primera Hora
Optimista, con su fe puesta en Jesús, y el recuerdo del trabajo que realizó en la época dorada del cine de México a flor de labios, la cantante y actriz ponceña Marta Romero trata de encontrar un bálsamo a la pena que le ocasiona la perdida de su esposo, el Dr. Elías Najul, en un hogar de cuidado especial en el área metropolitana, donde se encuentra recluida hace varios meses. La veterana artista fue trasladada a dicho lugar por recomendación médica, debido a su delicada condición de salud. Su hijo mayor José Rafael Godreau y su familia supervisan personalmente el cuidado que recibe la recordada actriz. “Estaba muy triste y como vivía sola en una casa grande, mi hijo me buscó un hogar donde hay muchas damas encantadoras para que me sienta acompañada, porque he pasado momentos muy amargos. A mis amistades y a la gente que me quiere, les pido que oren por mí porque perder un esposo noble y dedicado a su hogar es un golpe muy duro”, manifestó Romero. La artista también sufrió la muerte de su hija Martita Ruiz hace unos años. “La muerte de un hijo es tan cruel como la del hombre que uno ama”, sostuvo en aquella ocasión. Bastaron unos minutos de conversación relacionados con el quehacer cinematográfico, para que su rostro se iluminara y deshojara los recuerdos más preciados de sus compañeros y del cine mexicano. “Trabajé con esa primerísima actriz mexicana Dolores del Río y con Elsa Aguirre en "Casa de Mujeres", también hice cine con los hermanos Soler, Cantinflas y Julio Alemán, toda “la “crème de la crème”. Dios me dio la oportunidad de hacer películas con ellas, que son las favoritas del público y se venden mucho. Me siento feliz de que sea así, porque desde niña quise ser actriz de cine”, recordó. ¿Qué recuerdos guardas de “Maruja”? “Es la primera película que hice y fue una de las primeras películas que se filmaron en Puerto Rico (en 1959), fue de gran satisfacción ofrecerle algo a mi querida gente de la comunidad, porque los que trabajamos éramos actrices y actores puertorriqueños. Cuando filmé la película, estaba muy impresionada porque no había filmado ninguna anterior, y que Columbia Pictures me diera la oportunidad, fue algo muy emocionante para mí”. ¿Que significó poseer uno de los rostros más bellos de la farándula? “Todavía glorifico al Señor por darme esa gracia, pero le di más importancia a mi trabajo en las novelas, en el teatro y el cine. Yo siempre he querido mucho a mi pueblo porque Puerto Rico es mi vida, y todas esas cosas hermosas se las dediqué a mi gente, y a aquellas personas que me apreciaron en México y España, y me dieron un empujón para que hiciera cosas preciosas”. ¿Cómo comparas el teatro que se hacía en el pasado con el presente? “Mi pueblo perece de conocimientos, pienso que todavía estamos a tiempo de regresar a aquellos tiempos serios y delicados de la actuación en el teatro y la televisión, recuerdo aquellas figuras: Lucy Boscana, Madeline Williamsen Velda González y todos aquellos jóvenes diestros para la actuación”. “Cuando venía la temporada del Festival del Teatro, veía las salas llenas, por eso no puedo dejar de recordar el trabajo de ese gran escritor Francisco Arriví, el padre del teatro, quien me dio la oportunidad de trabajar en sus obras. Me gustaría que regresen las sendas antiguas del teatro”. ¿El glamour que te rodeó te dio felicidad? ¿Por qué te retiraste? “Bueno... era feliz por todo el regalo que Dios me dio de estar actuando para mi gente en el escenario de la capital. El escenario me llenó de vida porque era lo mío, la actuación, pero yo quería más y el único que da más y más, se llama Jesucristo, así que llegué a Él y una vez que lo conocí, cerré el mundo de la actuación y lo dejé todo”, aseguró. ¿Cómo quisieras que el pueblo te recuerde? “Como el pueblo crea que yo me lo merezco. Amo a mi patria y a mis compañeros artistas, siempre estoy pendiente de los que salen nuevos. Aprovecho esta oportunidad para enviarle un beso y un abrazo a todos, quiero a mi público y lo llevo siempre en mi corazón”, concluyó. |























