Esquema para vender drogas con recetas
miércoles, 5 de septiembre de 2007
08:48 a.m.
Yaisha Vargas / Prensa Asociada
Las autoridades federales arrestaron hoy a 15 de 22 acusados, incluyendo a un médico y tres dueños de farmacias, que presuntamente conspiraron para despachar ilegalmente más de 700 kilogramos de medicamentos controlados que terminaron en manos de una organización de narcotráfico que los vendió en puntos de drogas.
"Los líderes de la organización criminal se comunicaban con el médico (y) le indicaban el nombre de las personas que debían aparecer en la receta", dijo la fiscal federal auxiliar Jeannette Mercado en una conferencia de prensa.
Un gran jurado federal emitió acusaciones el martes contra los 22 imputados por violar la ley de sustancias controladas, por supuestamente poseer la droga con intención de distribuirla.
El médico detenido, José Víctor Vázquez Sentí, ha recetado la mayor cantidad de Oxycodone —435.9 kilogramos— en todo Estados Unidos y Puerto Rico, indicó la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez. También recetó 278.85 kilogramos de Alprazolam, según la acusación.
Los líderes de la organización criminal, cuyo cabecilla fue identificado como Reynaldo Landrón Class, tenían una lista de nombres para que el médico hiciera las recetas. Eran cuidadosos en no repetir nombres o cantidades para evitar levantar sospecha del esquema ilegal.
El galeno se ganaba un promedio de $8 por receta ilegal emitida y se estima que escribió unas 53,808 recetas entre Oxycodone y Alprazolam.
El Oxycodone es un derivado de la morfina que se receta para el dolor y es el ingrediente activo en medicinas como Percodan, Percocet, Endocet, Endodan y Roxicet. El Alprazolam se utiliza para los ataques de pánico y los desórdenes de ansiedad. Es el ingrediente activo en la Xanax.
Las personas que iban a buscar las recetas, quienes también pertenecían a la organización criminal, acudían exclusivamente a la farmacia Boneville en Caguas, farmacia Carimas en Levittown, y farmacia Gabriela, también en Caguas, cuyos dueños supuestamente también conocían el esquema y despachaban las medicinas.
Posteriormente, los miembros de la organización de narcotráfico —que operaba en San Juan— vendieron las dosis, que costaban menos de un dólar, entre dos y cinco dólares en puntos de drogas en San Juan, Caguas, Bayamón, Guaynabo, Barranquitas, Toa Alta, Manatí y Carolina.
La Agencia federal Antidrogas (DEA) ordenó a esas farmacias no despachar recetadas de sustancias controladas.
Entre los acusados figuran dos farmacéuticos, Miriam Daisy Pérez Pérez, dueña de la farmacia Boneville; y Abdullah Ahmad Yassin, propietario de la farmacia Carimas, así como el dueño de la farmacia Gabriela, José Raúl Dieppa Pérez, quien no es farmacéutico.
En caso de ser hallados culpables en un tribunal, los imputados deberán restituir, en efectivo o propiedades, alrededor de $8.9 millones, deberán pagar multas por un millón de dólares y podrían enfrentar hasta 20 años de cárcel.
Las autoridades federales ya han identificado nueve propiedades que pudiesen ser confiscadas para restituir el dinero, entre las que figuran las tres farmacias involucradas.
También incautarían las siguientes propiedades del doctor Vázquez Sentí: dos casas en la urbanización Mansiones de Vistamar Marina en Carolina, un apartamento del condominio Ciudad Jardín en Canóvanas, dos apartamentos en el condominio Villas del Mar Beach Resort y otro apartamento en el edificio Surfside Mansions en Isla Verde.
Igualmente, confiscarían una casa en la urbanización La Reserva de Caguas, propiedad de Myriam Daisy Pérez, y otra residencia en la urbanización Villa del Río Este, inscrita a favor de Abdullah Ahmad Yassin.
En la investigación participaron la DEA y la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA).




