Ayudas para rebajar
No importa los medicamentos que utilices para bajar de peso, lo ideal para logralo es una dieta baja en calorías y un buen plan de ejercicios. (Para Primera Hora / José R. Madera)
viernes, 15 de junio de 2007
Rosa Escribano / Primera Hora
La meta de bajar de peso figura como una de las más comunes entre cientos de miles de personas. A fin de cuentas, ¿quién no anhela alcanzar su peso ideal? De ahí que la lista de alternativas para lograrlo sea tan extensa.
Sabemos que, además de la dieta y los ejercicios, existe una infinidad de tratamientos que suelen promocionarse con miras a conseguir este propósito. También, los suplementos dietéticos son muy populares para estos fines. Incluso, entre esa variedad de opciones, están los diversos medicamentos disponibles con receta médica.
Por tanto, y con la intención de poder ilustrar a nuestros lectores acerca de las diferentes opciones disponibles, consultamos con los doctores Jaime Arvizú y Adelaida Ortiz, quienes compartieron con nosotros valiosa información.
Lo nuevo en el mercado
En días recientes, la farmacéutica GlaxoSmithKlein presentó la cápsula Alli, la primera disponible sin prescripción médica aprobada por la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés). Según explica el Dr. Jaime Arvizú, quien se especializa en medicina general y se desempeña como CEO de RXeR Communications (una compañía de consultoría de mercadeo en el área de la salud), la misma bloquea aproximadamente un 25 por ciento de la grasa contenida en los alimentos que se ingieren. “Esto debe estar acompañado de una rutina de ejercicios y de una dieta baja en calorías y en grasas”, especifica Arvizú.
La diferencia al ingerir Alli estriba en que “ayuda a perder un 50 por ciento adicional del peso en comparación con alguien que solamente siga los procedimientos de ejercitarse y realizar un cambio en sus hábitos alimentarios”, señala el galeno. “Por ejemplo, en el caso de una persona que pierda 10 libras, al tomar Alli va a perder un total de 15”, aclara el doctor.
Alli contiene 60 mg del medicamento Orlistat, el mismo que viene en una dosis más alta en Xenical (120 mg, aproximadamente), y que se ha estado usando desde 1999. La dosis recomendada consiste en una cápsula con cada una de las tres comidas principales del día. Su uso se indica para personas mayores de 18 años con problemas de sobrepeso.
Cabe aclarar que se recomienda ingerir una cantidad no mayor de 15 gramos de grasa al día. De lo contrario, alli puede producir efectos como evacuaciones blandas o frecuentes y que pueden tornarse difíciles de controlar. Estos mismos efectos pueden observarse en otras medicinas con receta médica que trabajan de modo similar.
Para probar la eficacia de este nuevo producto “se hicieron más de 100 estudios clínicos en los que participaron sobre 30 mil personas”, aclara Arvizú. Se observó que la pérdida de peso se empieza a reflejar a partir de las primeras dos semanas de uso. De todos modos, el doctor enfatiza que lo ideal es que toda persona consulte con un especialista de la salud para asegurarse de que este producto resulta una alternativa segura según su caso particular.
Pero fuera de Alli, hace años que existen otros medicamentos disponibles con receta médica para ayudar en la meta de bajar de peso. Además de Xenical, otras como la sibutramina (Meridia) y la fentermina (Adipex) han figurado en esa lista que incluye, también, marcas como Librax y Tenuate. Para muchas personas, el hecho de que se traten de alternativas médicas les brinda confiabilidad en la eficacia del tratamiento. Sin embargo, ¿realmente son seguras? ¿Cómo funcionan? ¿Qué consideraciones debemos tener en cuenta al decidirnos por este tipo de alternativa médica?
Cuán convenientes
La doctora Adelaida Ortiz, especialista en medicina interna, insiste en que “toda persona debe entender que, para bajar de peso, se necesita de una dieta apropiada y la realización de ejercicios”. Según señala, “la mayoría de las veces se requiere de cambios en el estilo de vida del paciente”. Precisamente, esto es lo que figura como uno de los principales enemigos en alcanzar esta meta. “Se requiere una rutina que consista en ingerir menos calorías y, a su vez, en quemar más calorías”, resalta. Esta consideración es muy importante porque “en el caso de una persona que se pone a dieta y come menos calorías, pero no hace ejercicios, es muy probable que esto le ayude a mantener un peso, pero no a bajarlo”, aclara Ortiz.
Al abundar sobre alternativas como Orlistat (Alli y Xenical), la doctora analiza que “se trata de un inhibidor de absorción de grasa a nivel intestinal”. Es decir, “la píldora lo que hace es bloquear este proceso en el intestino”. Además, con este tratamiento la grasa “se elimina a través de la excreta”, explica. Si bien no se opone a la utilización de este tipo de tratamientos, recalca que “la persona debe tener claro que no existe una píldora milagrosa para lograr bajar de peso por sí sola”.
Para quienes se muestran interesados en esta opción, la doctora insiste en la importancia de seguir las recomendaciones que dicta cada producto. Entre éstos, se incluye la de no excederse en la cantidad de gramos de grasa a ingerir diariamente durante su uso. “El paciente debe tener en cuenta que si se excede, corre el riesgo de sufrir de incontinencia fecal, ya que esta reacción es una manera de botar la grasa”, advierte. Por lo tanto, para disminuir esta probabilidad, “es importante adoptar las indicaciones sugeridas”, recalca.
Más alternativas
Entre las alternativas de tratamiento por vía oral que requieren de prescripción médica, también se incluyen los estimulantes como la sibutramina (Meridia) y fentermina (Adipex), que tienen como función “suprimir el apetito”, explica Ortiz. Pero, como sucede con la opción de Orlistat, “si el paciente no combina este tratamiento con una dieta balanceada y ejercicios, no va a obtener unos resultados óptimos”, advierte la doctora. A su vez, Ortiz menciona que “se puede combinar un supresor de apetito con un inhibidor de absorción de grasa como Orlistat”. En cada una de las opciones médicas, la doctora enfatiza “que el paciente tiene que ser consistente con el tratamiento y seguir las instrucciones incluidas con cada producto a fin de obtener los resultados esperados y minimizar los posibles efectos secundarios asociados con cada uno de ellos”.
También, Ortiz alerta que con el método inhibidor de grasas, se corre el riesgo de que el cuerpo no absorba vitaminas como las A, D, E y K, y con esto, el riesgo de padecer una deficiencia de cada una de ellas en el organismo. De ahí que considere importante que la persona se asegure de ingerir multivitaminas. En el caso de la falta de vitamina K, que es tan necesaria para el proceso de coagulación en la sangre, “estamos hablando de que aumenta el riesgo de sangrado”, menciona Ortiz como ejemplo. “Y si se trata de la carencia de vitamina D, aumenta el riesgo de sufrir de osteoporosis”, advierte.
Analiza la causa
La doctora resalta que, como parte de un plan para bajar de peso, debe conocerse el origen del sobrepeso del paciente. “Hay que ver si la razón tiene raíz en un desorden psiquiátrico”, advierte Ortiz. “Hay pacientes, que su afán de comer es por ansiedad, no por hambre”, señala. “Igual ocurre con quienes padecen alguna compulsión de comer o en pacientes con problemas de depresión”, declara. En cada uno de estos casos, “el doctor debe tomar cada uno de estos factores en consideración antes de emitir unas recomendaciones”, menciona la doctora. Esto incluye las alternativas de tratamiento médico que se ingieren por vía oral.
También, es necesario evaluar “si el paciente tiene sobrepeso, si es obeso o padece de obesidad mórbida, porque el tratamiento va a ser diferente para cada uno de los casos”, especifica. De ahí que insista en que siempre “es importante que la persona consulte su caso con un doctor”.
Para finalizar, Ortiz aconseja que toda persona debe tener claro “no ponerse una meta exagerada” en su afán por perder peso, sobre todo cuando “lo razonable es perder de media libra a 2 libras por semana, dependiendo del metabolismo de la persona, entre otros factores”. Además, debe pesarse siempre “en la misma báscula, ya que cada una tiene una calibración diferente”. También, es importante que cuente con la orientación adecuada de cada una de las alternativas de tratamiento, “aun cuando se trate de una opción médica”.
La doctora Adelaida Ortiz es especialista en medicina interna y catedrática auxiliar en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico. Para citas, puedes llamar al 787-758-7910.
Sobre los suplementos dietéticos
Otras de las píldoras que se utilizan con frecuencia en el propósito de perder peso son las que se venden bajo la clasificación de suplementos dietéticos. Al respecto, la doctora Adelaida Ortiz advierte que quienes insisten en adoptar esta modalidad deben tener mucha cautela en vista de que la gran mayoría de marcas no han sido aprobadas por la FDA y, por lo tanto, no cuentan con unos estándares de calidad como aquellas que cuentan con el aval de dicha agencia. “Vamos a ciegas. No sabemos qué pueda pasar. Claro que puede que a la persona no le pase nada. Pero igualmente se puede encontrar con unas reacciones que afecten su salud al punto de ponerla en riesgo”, advierte la doctora. Además, no porque el producto diga que es natural “quiere decir que es saludable o seguro”.
Por otro lado, Ortiz aconseja ver en qué consiste el funcionamiento del producto “porque si, por ejemplo, actúa como un diurético, la persona debe entender que no está rebajando de peso por la grasa, sino, por la pérdida de agua, y en cuanto vuelvas a ingerir esa cantidad de agua, la recuperas de nuevo”. Incluso, en una situación como ésta, “la persona corre el riesgo de llegar a sufrir de deshidratación. No es que esto pase con frecuencia, pero existe la posibilidad”, aclara la doctora.




