Variaciones genéticas en cáncer de mamaviernes, 9 de mayo de 2008
Científicos islandeses han descubierto variaciones genéticas en dos pares de bases nitrogenadas del par de cromosomas 5, que predisponen a desarrollar un tipo de cáncer de mama, según un artículo publicado en la revista científica británica Nature. Los investigadores aseguran que más del 60% de la población mundial femenina porta algunas de estas variaciones en un cromosoma del par 5. Pero, las que portan los dos cromosomas de este par -procedentes del padre y de la madre- tienen un 50% más de posibilidades de sufrir este cáncer. El equipo, de los laboratorios islandeses DeCODE Genetics, estima que estas variaciones están en el origen de un 11% de todos los cánceres de mama. Tras estudiar el genotipo de 6,000 pacientes con este tipo de cáncer, descubrieron que la presencia de las variaciones era frecuente en el caso de los cánceres de mama del tipo receptor positivo de estrógenos, el más común de los cánceres de mama. Según se indicó, el hallazgo servirá para poder llevar a cabo una detección precoz del cáncer de mama, ya que “se trata de realizar mamografías y resonancias magnéticas a mujeres que tengan las dos copias de la variante del cromosoma 5 del genoma humano y detectar un posible cáncer”. Para identificar si una mujer tiene las dos copias de la variante del mencionado cromosoma, “sólo hace falta llevar a cabo una prueba genética sencilla”. La información genética está codificada en los 44 pares de cromosomas del ser humano, que están formados por secuencias de pares de bases nitrogenadas. El cáncer de pecho es el tipo de esta enfermedad más común y la segunda causa de muerte entre mujeres. Los cánceres de mama están clasificados como receptores negativos y positivos de estrógeno. En mujeres de ascendencia europea aproximadamente tres cuartos tienen cánceres de mama del tipo receptor positivo de estrógeno, mientras que en el caso de las de ascendencia africana es del 50 por ciento. EFE Nueva forma de atacar virus de VIH Científicos estadounidenses anunciaron que han descubierto una nueva forma de atacar el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que eludiría los problemas que plantea su resistencia a los medicamentos. En un informe publicado por la revista National Academy of Sciences, los científicos de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) señalan que el método se basa en neutralizar la proteína humana que se expresa en células claves del sistema inmunológico. La mayoría de las medicinas contra el VIH -el retrovirus que causa el sida- están dirigidas contra las proteínas del virus. Sin embargo, debido a que su mutación genética es constante, su estructura cambia rápidamente y surgen cepas resistentes a los medicamentos, explican los científicos. Para impedir que ocurra, y para anticipar esa mutación, los médicos administran combinaciones de fármacos o los cambian constantemente. Pero, ese tipo de estrategia aumenta el riesgo de efectos secundarios tóxicos y los pacientes tienen dificultades para seguirla al pie de la letra y no siempre tienen buenos resultados. Pamela Schwartzberg, investigadora del Instituto de Investigaciones del Genoma Humano en los NIH, y científicos de la universidad señalaron que al interferir la actividad de la proteína humana interleucina-2 (ITK), inhibían la infección del VIH en las células T del sistema inmunológico. Los científicos explicaron que ITK es la proteína que activa a las células T como parte del sistema de reacción del sistema inmunológico. Cuando el VIH entra al cuerpo, infecta a las células T y asume la actividad de esos glóbulos blancos, de manera que permite la multiplicación del virus. Finalmente, la infección del VIH compromete a todo el sistema inmunológico y causa las enfermedades oportunistas del sida. Sin la proteína ITK, el VIH no puede aprovechar los cursos de acción que le ofrecen las células T. Eso, a su vez, frena o bloquea la propagación del virus. Esto es un modelo para desarrollar nuevas terapias contra el virus. EFE Píldora para reducir mortalidad por enfermedades cardiovasculares Una píldora que combina varios fármacos podría reducir fuertemente la mortandad por enfermedades cardiovasculares. Los inventores de la píldora, que podrían tomar regularmente todas las personas de más de 55 años -y que costaría unos $14 por semana-, aseguran que con ella se reducirían en un 80% los ataques cardiacos y apoplejías. La llamada “polipíldora” ha recibido el visto bueno del profesor Roger Boyle, director nacional para las enfermedades cardiovasculares del Gobierno británico, quien ha recomendado su uso por el Servicio Nacional de Salud, informa el diario The Daily Telegraph. La píldora en cuestión está integrada por una estatina que reduce el colesterol, tres fármacos que rebajan la presión sanguínea, y ácido fólico, que rebaja, a su vez, los niveles de un aminoácido implicado en los ataques cardiacos y apopléjicos. Las pruebas clínicas efectuadas hasta ahora demuestran que los ingredientes, por separado, previenen los ataques de forma que la píldora que los combina podría probarse con un grupo reducido de pacientes para garantizar que tiene los mismos efectos. Los inventores podrían, entonces, solicitar una licencia en el Reino Unido de forma que la polipíldora estuviese disponible en el mercado dos años después. La fabricará Cipla, una de las mayores compañías farmacéuticas de la India. Según un estudio publicado por el profesor Nicholas Wald, director del Instituto Wolfson de Medicina Preventiva, donde se ha desarrollado el nuevo fármaco, éste es un medicamento “aceptablemente seguro” y su uso extendido tendría un mayor impacto en la prevención de ese tipo de enfermedades entre las personas con buenos ingresos, que cualquier otro tipo de intervenciones. EFE Migrañas aumentan riesgo de infartos Las migrañas aumentan en las mujeres el riesgo de males cardiovasculares y apoplejías, y afectan el sueño normal de los niños, según dos estudios presentados en la reunión anual de la Academia Americana de Neurología. Otro informe señaló que los que abusan de los barbitúricos y opioides para reducir los efectos de la migraña corren el riesgo de que ésta se convierta en un problema crónico. Las migrañas son intensos dolores de cabeza que duran entre seis y 48 horas, y son acompañadas por náuseas y vómitos. Un estudio, realizado en EE.UU., entre 27,798 mujeres mayores de 45 años, reveló que las que sufrían un episodio semanal de migraña corrían un peligro tres veces mayor de sufrir un ataque apoplético. En los casos de migraña menos de una vez al mes, el riesgo de un ataque al corazón aumentaba una y media veces. Los resultados del estudio sugieren que la frecuencia de las migrañas puede indicar mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por otra parte, otro estudio realizado por la Universidad Temple, Filadelfia, entre 90 niños que tenían problemas de sueño y dolores de cabeza, manifestó que el peligro de trastornos del sueño -como apnea- se duplica cuando los niños sufren migrañas. De los participantes, 60 sufrían migrañas y 30 dolores de cabeza crónicos o de otro tipo. El estudio determinó que los niños con migrañas enfrentaban el doble de peligro de sufrir apnea, en comparación con otros niños. Además, se constataron problemas de respiración en un 56% de los niños con migrañas, en comparación con un 30% en los que no sufrían ese trastorno. La migraña también fue vinculada a la falta de sueño total, con un tiempo más prolongado para quedarse dormido y con una etapa más corta en la que la mayoría de los sueños pueden recordarse. El tercer estudio, realizado entre 24,000 personas en EE.UU., determinó que quienes consumen medicamentos con barbitúricos u opioides durante ocho días al mes duplican la probabilidad de sufrir migrañas crónicas un año después, en comparación con quienes no consumen ese tipo de medicinas. EFE Las dietas podrían no alterar el número de células adiposas El número de células adiposas permanece constante a partir de la adolescencia en el individuo y no se altera con la dieta. Eso es lo que se desprende, al menos, de un estudio llevado a cabo por científicos del instituto Karolinska, de Suecia, y publicado en la revista británica Nature. Los científicos examinaron a varios centenares de niños, jóvenes y adultos de distintas edades y descubr0ieron que el número de células adiposas aumenta durante la niñez, pero, a partir del momento en que el individuo llega a la edad adulta, ya no varía. Los expertos suecos analizaron al mismo tiempo la posibilidad de que el número de células de ese tipo aumentase en circunstancias extremas, tomando muestras de grasa de pacientes que se disponían a someterse a una intervención radical de adelgazamiento. Algunos de los pacientes iban a sufrir una cirugía de banda gástrica, operación de último recurso destinada a hacer perder peso a los pacientes mediante la reducción del tamaño del estómago. Una vez lograda la pérdida de peso con esa intervención, los científicos descubrieron, sin embargo, que el número de células adiposas había permanecido constante, lo que representa una nueva noticia para quienes siguen un régimen de adelgazamiento. “Ésa es la razón por la que es tan difícil perder peso y mantenerlo bajo”, dijo Kirsty Spalding, quien encabezó el equipo de investigadores del Karolinska. Por su parte, el profesor Stephen O'Rahilly, de la Universidad de Cambridge, afirma que no le convence la idea de que el número de células adiposas se fije desde la adolescencia. “Sabemos que hay en el tejido adiposo adulto muchas células que no contienen grasa, pero que pueden acumularla de pronto, si se dan las condiciones nutricionales”, afirma O'Rahilly, citado por la BBC. “Pueden hacerlo sin dividirse y, por lo tanto, no aparecerían en el recuento” de los investigadores suecos si se utiliza su mismo método, explicó el científico británico, que calificó las conclusiones del estudio de prematuras. EFE Descubrimiento sobre autismo infantil Investigaciones recientes han concluido que el autismo infantil está relacionado con las enfermedades mentales de los padres. Particularmente, el que el padre o la madre padezca de esquizofrenia dobla el riesgo de autismo en el niño. Esto es otro indicador más de que existe un componente hereditario para el autismo, según información divulgada por Julie Daniels, de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, y quien participó en el estudio. “También vimos una mayor tasa de depresión y trastornos de personalidad entre las madres, pero no así entre los padres”, manifestó Daniels por medio de un comunicado”. El estudio, llevado a cabo en Suecia, entre familias con niños nacidos entre 1977 y 2003, incluyó 1,227 niños diagnosticados con autismo. Estos hallazgos fueron comparados con las evaluaciones de las familias de unos 31,000 niños que no padecían de esta enfermedad. Por fortuna, los detallados registros de natalidad de este país escandinavo proveen un gran caudal de datos para este tipo de estudio. El Centro Estadounidense para el Control y la Prevención de Enfermedades estima que el autismo, que se caracteriza por marcadas deficiencias en la interacción social y la comunicación, afecta a uno de cada 150 niños en Estados Unidos. Por su parte, el trastorno de Asperger, una enfermedad relacionada, se caracteriza por una conducta social moderadamente difícil. Nadie sabe, en realidad, qué ocasiona el autismo. No obstante, los investigadores piensan que es posible que varios genes, así como algunos factores ambientales, contribuyan a su desarrollo. Más aún, aunque la mayoría de los expertos médicos no cree que sea posible, algunas personas sostienen que las vacunas que se les administran a los niños a edades tempranas pueden jugar un papel importante en el padecimiento de autismo. Ahora bien, qué genes son responsables de qué enfermedades mentales es un tema muy poco comprendido, de acuerdo con los investigadores, cuyo estudio se publicó en la revista Pediatrics, publicada por la Academia Americana de Pediatría. “Los estudios preliminares demostraron una tasa más alta de trastornos psiquiátricos en las familias con niños autistas, que en la población general”, advirtió Daniels. La asociación entre el autismo y la enfermedad mental del padre o la madre fue más marcada en casos de esquizofrenia. Pero, “establecer una asociación entre el autismo y otros trastornos psiquiátricos podría ayudar a que futuros investigadores se enfocaran más en los factores genéticos y ambientales que pudieran ser compartidos por estos trastornos”, acotó Daniels. |




















