Chelonia, la organización de investigación y conservación de tortugas marinas, ya se está preparando para tener lista la casa del tinglar, en la costa de Dorado, justo a tiempo para la temporada de anidaje.

Para esto, el grupo realizará su primera limpieza playera, el próximo 25 de marzo en la Reserva Natural, Playa Grande El Paraíso a partir de las 7 de la mañana.

Chelonia es una asociación sin fines de lucro, fundada en 1980 y con proyectos en Isla de Mona, Culebra y más reciente en Dorado.

Raymond Flores Rodríguez, director del grupo, destacó que la organización “es abierta para personas que amen la naturaleza y les interese la conservación de las tortugas marinas”.

Relacionadas

Actualmente, está formada por voluntarios de todas las profesiones y, también, en sus filas niños y jóvenes quienes, precisamente, tienen un papel protagónico en el recogido y limpieza de playa en preparación para la llegada de tinglares.

“La intención es que toda la comunidad, escuelas, universidades, se involucren en la limpieza. Escuelas y organizaciones como Boys and Girls Scouts se han unido para trabajar toda la logística de la limpieza de la playa. El año pasado participaron tres escuelas y una tropa, mientras que este año, son siete grupos los que se están uniendo en esta limpieza el 25 de marzo”, destacó de la actividad cuya ilustración de promoción fue hecha por una de las escuelas.

Chelonia ha trabajado con tres especies en peligro de extinción: el Carey (la más pequeña de las tortugas en el Caribe), la Tortuga Verde (o Peje Blanco, otro tipo de Carey) y el Tinglar (la tortuga marina más grande que puede medir ocho pies de longitud y pesar hasta mil libras). Esta última halló su casa en Dorado, la costa que más visitas recibe.

De ahí la importancia de preparar la playa para su anidaje, ya que es en Dorado donde más nidos de tinglar se han registrado en territorio americano.

“Estamos hablando de un promedio, en los pasados cinco años, de más de 400 nidos por temporada”, sostuvo Flores Rodríguez.

Un papel importante de esta tortuga marina en el balance de la naturaleza se debe a su dieta, ya que se alimenta de aguas vivas y medusas, especie que puede ocasionar daños al ser humano y que podría convertirse en una plaga.

“¿Qué pasa si el tinglar desaparece? Obviamente, no podríamos usar las playas. Estarían llenas de agua viva todo el tiempo que expide un líquido y que causa desde alergias hasta la muerte en el caso de las medusas”, concluyó de la especie que, tristemente, puede confundir su alimento con una bolsa de basura (muy similar a una medusa cuando está en el agua) y ahogarse al tragarla.

Para más información acerca de la organización, la especie y de las limpiezas de playa visite la página Facebook/@cheloniapr.