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Por Adria Cruz

Carta a los Reyes Magos

01/03/2013

Queridos Reyes Magos: Mucha gente ya ni se acuerda de ustedes, pero yo sí, porque siempre me trajeron los mejores regalos. (Aunque nunca les perdonaré no haberme traído un Isi Béik).

De todas formas, creo que este año ustedes están más vigentes que nunca. Digo, con eso de que comenzó una nueva era maya, o de Acuario, o de lo que sea. Ustedes son los astrólogos, así que deben saber mejor que yo de lo que estoy hablando. El punto es que es inevitable que nuestras esperanzas de que este país mejore estén cifradas en ustedes. Después de todo, somos de los pocos que todavía les cree.

Bueno, a lo que voy. Ya saben que el país está chavao. También, que hay algunas personas tratando de hacer algo por levantarlo, pero muchas otras fastidiando, fastidiando. Aunque por ahí dicen que los buenos somos más, los hechos, las estadísticas y las apariencias, todo apunta a lo contrario. Así que necesitamos de su ayuda. Especialmente para los niños.

Yo no tengo hijos, pero estoy auténticamente preocupada por lo que les vamos a dejar a las nuevas generaciones. Si es que les dejamos algo. Siempre he pensado que los béibi búmers, la generación de mis padres, hizo un trabajo flojo con mi generación y nosotros lo hemos hecho peor. Si no, ¿cómo se explica un país con 1,000 asesinatos anuales en que la mayoría de las víctimas y los victimarios no llegan a los 30 años de edad? ¿Cómo se explica que mientras el país se cae en cantos seguimos comprando, parisiando y pajareando? ¿Cómo se explica que sepamos que algo está mal, lo hablemos, lo discutamos, lo estudiemos, lo analicemos y parezcamos incapaces de arreglarlo?

Necesitamos un poco más de su oro, incienso y mirra. Pero un oro que sepamos encontrar y multiplicar para echar pa’ alante la economía; un incienso que despierte a nuestro dios o diosa interior, que nos haga ver que somos capaces de mucho más; y mirra que nos recuerde que somos humanos, que nuestro tiempo es corto y que lo que hagamos con él será nuestro único legado importante.

Ayúdennos con eso, plis. En el ínterin, dejen los celos del viejo gordo, que no nos ha servido de mucho, y perdonen que no les demos a los nenes suficiente tiempo para disfrutar con sus regalos, ya bastantes días libres tienen. Cuidao con la yerba que les dejen por ahí. Aquí abunda, pero no de la gratis.

Con la era de Acuario en el corazón,

Adria