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Por Alexandra Fuentes

Sin maquillaje

¡Nunca es tarde!

01/16/2018
Muchos llevan una vida esperando una oportunidad para mostrar su talento y la vida se la viene a dar a ahora.

Una de las cosas que más disfruto de mi trabajo es la diversidad, todos los días es algo nuevo.

Los dos proyectos nuevos en los que trabajo me exponen a dos extremos de generaciones.

Por un lado, me tocará pronto “jalarme” los pelos en los ensayos de “Hijas de su madre”, con Miranda y Lucas, de 7 y 11 años de edad, respectivamente.

Por el otro, acaba de comenzar un concurso de canto para personas mayores de 65 años, en el cual participo como animadora.

El maestro Cuco Peña y los cantantes Chucho Avellanet, Alberto Carrión e Hilda Ramos me acompañan en esta encomienda, teniendo a cargo la evaluación y selección de los ganadores.

Es un proyecto hermoso que me estoy disfrutando muchísimo. Algo muy interesante es que, además de la mucha participación de concursantes, todos se muestran muy entusiasmados e ilusionados ante la oportunidad de poder mostrarle al mundo su talento, pues el premio final es poder grabar un disco.

No es diferente la ilusión y el brillo en los ojos que veo en estos artistas, que los que presentan Miranda y Lucas a semana de su debut en Bellas Artes en Santurce.

Muchos llevan una vida esperando una oportunidad para mostrar su talento y la vida se la viene a dar a ahora. ¡Nunca es tarde!

Esa es la actitud de la mayoría de los participantes, nada le reprochan a la vida, todo lo contrario, le agradece muchísimo.

Ensayan en sus casas, se preparan y visten para la ocasión. Además, siempre que tenemos encuentros llegan llenos de alegría y esperanzas. Esta actitud es contagiosa y admito que me recarga las baterías. Así quiero vivir siempre. Con intensidad y alegría.

El derecho a soñar y a pensar en el futuro nos debe acompañar hasta el día de nuestra muerte. Pensar en el mañana, tener metas y trabajar para conseguirlas. De eso se trata la vida.

No sé cuánto voy a vivir, pero el tiempo que sea, procuraré vivirlo como la misma actitud que muestra este grupo especial de cantantes.

A los 80 años me pintaré las bembas de colora’o, me pasaré el blower en el pelo que me quede y me pondré la ropa que me dé la gana y me haga sentir feliz.

Si se inventan, para ese entonces, un concurso similar, me apunto, participo y me lo vacilo. La verdadera fuente de la juventud es siempre pensar en el mañana. Tener agenda y sueños que perseguir. Para esto, nunca es tarde.