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Por Alexandra Fuentes

¡Pa’ la Sanse con Raymond!

01/18/2014
Para Raymond, estas son sus fiestas y cualquier cosa lamentable que pase las sentirá como si se las estuvieran haciendo a él. (tonito.zayas@gfrmedia.com)
Para Raymond, estas son sus fiestas y cualquier cosa lamentable que pase las sentirá como si se las estuvieran haciendo a él. (tonito.zayas@gfrmedia.com)
Si la decisión sobre a quién dedicarle la fiesta hubiese sido por votación del pueblo el resultado sería el mismo.

Nada más pintoresco que nuestras Fiestas de la Calle San Sebastián. Siempre están acompañadas de controversias y curiosidades. Hace unos años a alguien se le ocurrió treparse en el Tótem llamando la atención de todos los presentes. El año pasado las guaguas de la AMA fueron protagonistas y este año el famoso “cateo patrio”, como lo han bautizado.

Hoy iré a dar una vueltita con la familia. Procuraré llegar temprano para no encontrar mucho revolú; siento que ya me estoy poniendo vieja.

Tengo planificado estacionarme cerca de Hacienda para caminar hasta el hotel El Convento, donde espero felicitar con un abrazo a uno de tantos grandes puertorriqueños que allí se darán cita. En la ruta me detendré a disfrutar de las artesanías y las t-shirts alusivas a la ocasión que siempre se roban el show con mensajes como “ Yo sobreviví a las fiestas de las SanSe” y otros relacionados a los temas sociales del momento.

Tengo la encomienda de tratar de ver a uno de los simpáticos cabezudos porque me puse a molestar en el programa de televisión conque David era un cabezudo natural y el nene mayor quiere ver un cabezudo “de a verdura”.

De seguro encontraremos zanqueros y pleneros entonando los clásicos coritos que repetimos hasta el cansancio.

Cuando apriete el hambre hay que identificar algún kiosco con cuchifritos y una piñita colada, preferiblemente de La Barrachina. Piragua de frambuesa para los nenes y ya para ese momento debo estar llegando al Hotel El Convento, donde espero encontrarme con la persona más feliz de las fiestas de la SanSe: mi hermano Raymond Arrieta.

Si la decisión sobre a quién dedicarle la fiesta hubiese sido por votación del pueblo el resultado sería el mismo; nadie mejor que él para merecer tal distinción. Un hombre que ha sudado su éxito escalando hasta lo más alto sin nunca despegar los pies del suelo, manteniendo ese contacto sencillo y directo con la gente.

El que sea en San Juan tiene para él un significado mayor, pues fue donde comenzó su carrera, haciendo comedia en el negocio “El Punto del Coquí”. Raymond ha celebrado como nene chiquito su designación y con mucho sentido de responsabilidad: “Ojalá no pase nada”, fue lo primero que me dijo cuando lo felicité en los pasillos de Telemundo.

Para Raymond, estas son sus fiestas y cualquier cosa lamentable que pase las sentirá como si se las estuvieran haciendo a él. Este sentimiento no debe ser exclusivo de Arrieta, así debemos sentirnos todos; estas fiestas son nuestras y con nuestro comportamiento las defendemos o las afectamos.

Sabemos que vamos a encontrar multitudes y que debemos vestirnos de paciencia. Recibiremos nuestro empujoncito, pisotón, inevitable el famoso “roce oriental” y nos hablarán alto al oído. Sabiendo eso evitemos discusiones y vamos a cooperar con los organizadores para asegurar el disfrute de todos.

Quienes como yo quieran hacer sentir bien a nuestro Raymond en su merecido reconocimiento sepan que el mejor homenaje será unas fiestas seguras, sin incidentes y llenas de alegría. Él se lo merece.