Querido don Papo:

Me imagino que al otro láo del charco están al tanto de la cuesta empinaíta que estamos subiendo pa que se logre eso que le mientan equidad en Borinquen.

Aunque frankli le diré que el puertorro es para todo un drama queen.  Aunque sea estreit.

Porque mire que se han formáo chouchitos con este asuntaje tan sencillito de que nadie pueda ser descriminado en su trabajo por ser parte de la comunidad que ahora se le dice  Elegebeteté.

Que si lo hubieran escrito así, como una sola palabra, sería más fácil de pronunciar.

Pero que parece que al poner las letras juntas en mayúscula (LGBTT) es como si fuera alemán pal boricua promedio medio  y le entra un extreñimiento de la lengua para describir a alguien que es homosexual o que tiene otras orientaciones sexuales que no me atrevo describirlas no vaya a ser que me equivoque y me coman viva por haber dicho lo que no es.

Que una vez dije preferencia sexual, creyéndome la más sofisticada en asuntos gueis y casi me cierran el féisbuk porque eso no era.

Pero fíjese que yo, igual que muchos otros hijos e hijas de esta patria, hemos avanzado en esta lucha pa que se deje atrás el discrimen, el prejuicio y la burla.

No solo contra los elegebeteté sino también contra los goldos y los albinos, y los negros, y los bajitos, y los vizcos y tuertos y los cojos y los impedidos, y los viejos y los feos y los que no tienen el pelo chino chino.

Que bien valdría hacer un estudio del dialecto de prejucio que abunda en este paisito, y que todavía se aloja en un lugar donde sale disparáo como un resorte, aún cuando nos creemos los más avanti en estos asuntos de ser politically correct.

Mire usté por donde este Senador se trancó en una interviú que le hicieron y dijo que tenía muchos amigos lésbicos y pa qué fue eso. Se convirtió en tema de pegaera de vellón, sobre todo en las redes, que cuando cogen a alguien de punto no lo sueltan hasta que aparece otro cristiano que  se tire una boricuada.

Acá analizando yo con pericia de lingüista sata, pienso que el buen hombre lo que tenía en su almacén de palabras para describir a los integrantes de la comunidad elegebeteté eran términos que gracias  a Dios que no los dijo porque bien pudiera haber sido linchado en el salón de torturas del Senado, ese que dicen que está justito al lado de donde van a hacer el de meditación.

Pero a lo que voy. Que hablando a calzón quitáo aquí lo que manda es una campañita pa que cada uno de nosotros hagamos un inventario de esas palabritas de discrimen y las borremos pa que nunca jamás volvamos a decirlas.

Solo entonces, cuando les demos dilit en el jardisk mental y en el server,  es que vamos a poder sustituírlas por los términos que se estilan que son los que están in en un mundo que lucha por eso que mientan diversidad.

Y porque se respete a quienes no son blancos, rubios, flacos, lacios,  de ojos azules y eso que mientan heterosexuales que significa que se quieren nene con nena y punto y se acabó.

Jacinta

PD: Por eso estoy hablando con don Pedro Julio, el activista de la igualdad de derechos de los elegebeteté que está dándole fuete al discrimen en Borinquen,  pa yo llevar la bandera de la Asociación de Orgullo Plós. Que no crea que el hecho de estar a dieta y rogarle a Diosito todos los días que me conceda el sueño de una jabonera guesuda, quiere decir que ninguneo a los que como a mí les sobra la cajne mucho con demasiáo.  Y después de toda esta lucha que estamos librando como si fuera una trú guerra civil, puede que hasta yo deje de querer ser rubia y de alisar  mi sereta con drones de keratina. Y meibi llegará el día en que los boricuas podamos salir a la calle a capela, sin adornamientos de camuflage y pongamos in el ser exactli como somos, cada uno. Y que nadie despotrique. Ni siquiera en los cultos de los sábados y los domingos.  Así nos ayude Dios.