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Por Jacinta Marin

Los imails de Jacinta

El retorno a Borinquen

08/19/2013
Eso de la convenchon debe de haber sido auspiciado por Claritin o alguna otra pastillita pa la alergia porque hasta España sentía yo los estornudos.

Querida MInga:

He llegado ansiosa de mi viaje en tren por la Madre Patria porque me mandaban comentarios satos sobre la foto del Hermoso en mahoncitos pero nadie tuvo la caridad de que yo pudiera verla de propio y personal conocimiento.

Y claro, como estaba medio desconectada, pues tuve que esperar hasta ahora que pongo el fundi con calma en la silla y veo los guerabauts de Borinquen, incluyendo la mentada imagen.

Eso de la convenchon debe de haber sido auspiciado por Claritin o alguna otra pastillita pa la alergia porque hasta España sentía yo los estornudos causados por las llamadas plumitas liberales.

Ahora que la Yulín se la comió porque ese pin que se puso de plumita está flauer.

Aunque yo ella mejor hubiera hecho una ti chert porque no me imagino a los clásicos plumistas liberales poniéndose un pin de pluma en el ojal por más entregados que estén a la causa.

Entonces, el ichu que nos ocupa es analizar si es o no es un triunfo eso de que convocaran a la asamblea constitucional de estatus.

Que yo desconfío, Minga. Igual que desconfían quienes como yo buscan que nos desenreden los boyetes de palabras con los que nos metieron los mochos de don Muñoz pacá.

Pero que yo no lo culpo, porque dicen que el creador del ELA que ahora quieren mejorar, y ponerlo como combo agrandado, estaba diz que asesorado por la Divina Providencia que un día le dijo en una de esas sesiones espirituales que dicen que él iba: “Muñoz, mijo, tienes que hacer como el mismo Dios que inventó metaforitas como el cielo y el infierno pa que te comprendan y te obedezcan mejor”.

Y él, la pegó un tiempito con ese apalabramiento porque estábamos tan contentos de ponernos zapatos y de ir a la escuela y de empezar a cambiar las barrigas de parásitos por las de manteca que no se nos ocurrió ponernos a preguntar de donde salía eso de ELA ya que  no éramos truli ni estado ni libres ni asociados.

Pero a lo que vamos.

Que ahora de un tiempo a esta parte, todo cambia en el mundo. Y aunque seamos menos felices, como yo, la mayoría hemos dejado de ser brutos ante los mochos que nos meten los políticos. Y cuando nos hablan en saund baits, como hablaba don Muñoz, levantamos una eja y nos preguntamos: será o no será?

Que puede ser que yo no estuve aquí cuando la discochon pero como que no he escuchado a las llamadas plumitas liberales pidiendo que aclararan lo que firmaban y cacareaban en la convenchon.

Cuanto me acuerdo de otros tiempos, como aquel día que yo estuve en el Choliseo con don Aníbal, que hablaron de soberanía y medio mundo levantó la mano y nadie nuca supo de qué rayos iba la cosa. Que después supimos porque llegó el Hermoso y dijo que no, que ahora eran otros tiempos y salió con algo así como una explicación del ELA con 7 bondades, que como que tampoco entendimos pero guarever.

Hemos seguido dando vueltas y vueltas y como que ya yo me estoy jaltando de que me monten un chouchito en una convenchon y después me vengan con si te vi no me acuerdo.

Yo como el jíbaro digo: Unjú. Y como Santo Tomás, ver para creer.

Y como decía mi abuela: ya veremos si el apio es verdura.

Jacinta

PD: Pero mija, andando por esos mundos ibéricos me he dáo de cuenta que la política es la misma ayer y hoy porque mira que me enteré de boyetes de la Reina Isabel y su marido, y de los reinos de Aragón y de Castilla, y de don Colón el que vino con chavitos de la Reina, y con un chorrete de embustes y traiciones que dijeron y que hoy le mientan historia pero que la cuentan con brillito en los ojos y como si la distingancia y la alcurnia le pusiera frosting a las puercás. Entonces, he podido percatarme de que a mi edad, en vez de estar por ahí gritando eslogans políticos, o de estarme calentando la cabeza con politologías satas, mejor lanzo el grito de la Cayetana, la que más sabe en España, que se levanta y se acuesta exclamando: “A gozar que son tres días”. Ya habrá tiempo de coger del piso los cantitos de paisito y entonces hacer el rompecabezas de lo que queremos los que hemos dobláo el lomo toda la vida.  Así nos ayude Diosito.