Placeholder

Por Jacinta Marin

Los imails de Jacinta

Jashtags

10/04/2013
Cuando hablo de tuiter, y sobre todo del tuiter boricua, digo ad nauseam que serán bienaventurados aquellos que enamoran con su jashtag.

Querida Minga:

Te he dicho ripitedli que para tener amplio entendimiento del tuiter hay que jondearse en él con tó y tenis.

Eso es como nadar, que no puedes aprenderlo en un manual ni leyendo libros. Ni siquiera viendo yu tubes.

Hay que tirarse al agua y mojarse el alma y el fundi hasta que se sale a flote.

Pero sobre todo hay que tener una observancia aguda de cómo es que se bate el cobre ahí, que no te creas que el asunto es fácil. Hay que orar y arar fuelte pá no ahogarse en esas profundidades que a veces tienen remolinos que te jalan pa bajo y te dejan a un pasito de morir de ahogamiento súbito.

Zank God se sobrevive.

Mírame a mí, de Menudo para atrás, zambullida en las aguas que ni la yola de Miss JGO pudo navegar, codeándome con una tribu de todas las generaciones, chitchateando con políticos, artistas y hasta periodistas con tablilla y carné.

El secreto del tuiter, particularli el boricua, es el jashtag: esa palabrita o frasesita real o inventada que produce una emoción cuando se lee, poniendo énfasis en el mental and emouchonal state que se desea.

Cuando hablo de tuiter, y sobre todo del tuiter boricua, digo ad nauseam que serán bienaventurados aquellos que enamoran con su jashtag.

Acchuali, me dicen que hasta en la Biblia Diosito pensó escribir que por sus jashtags los conoceréis. No lo hizo porque en aquellos tiempos solo El sabía que esto se inventaría y se pondría fachon en algún momento.

Te voy a dar un ejemplo de cómo se crean los jashtags.

Un suponer nuestro Gobe, ese galanazo que más que guapo las féminas de este paisito le mientan una y otra vez como bello, vino a ser en mi tuiter Alejandro 

Primero el Hermoso, mejor conocido jashtagueramente como el #Hermoso.

Y desde el día que Misis Sila nomber 2 mentó el cuento de su ex marchante denominado en algunos mundos como el manda más, he bautizado a quienes son los non plus ultra en algo los #macaracachimbas.

On di oder hand, hay jashtags que son un call to acchon, como por ejemplo uno de mis favoritos que es #apagayvámonos, el cual uso cuando hago riporting tuitero de aquellas cosas que nos dan las ganas de hacer maletas y embarcarnos inmidiatli.

Hay otros, jauever, como #esniquermoment y #dramaticmoment que son demostrativos de un emouchonal state atribulado pero que no llegan al extremo de desear cruzar el charco forever.

Espero mija, que puedas con estas herramientitas que te he dáo, acabar de una vez y por todas de hacerte un jandel, o sea un nombre o apodo con el simbolito de @ (como el mío @jacintamarin)  y salgas al ruedo de la tuitosfera boricua. Que allí estaré yo como tu madrina putativa, roceándote agua bendita cuando sientas el primer embate de algún tuitero implacable que va a medir a la soltá si tienes o no babilla pá formar parte del gremio.

Jacinta

PD: Acchuali yo a veces recomiendo a mis alumn@s tuiteros, que usen el escapulario que yo he tenido a bien llevar cada vez que entro, sobre todo en las mañanas donde hay #boyete. Ese es jashtag que tomo prestado de don @juliovnunez, veterano tuitero que debes vigilar porque te ayudará a descubrir los bochinches tuiteros para los cuales hay un jashtag de alerta conocido como #poscon. Puedes seguir también a @ConsultaconJCB que es maestra mía y de muchos en este complejo mundo de las redes, pá que te enteres de los intríngulis tuiteros. Y ahora te dejo porque voy pá Dorado a la Convenchon de la Asociación de los Relacioistas Profesionales, en esta su semana, donde hablarán de esta doñita con actitud que en tuiter jaya la terapia mañanera que le evita tomar #Ativan, y que tanta y tanta gente buena le ha hecho conocer. Y cuando te digan que eso de tuiter es de gente sin oficio, te doy permiso pa que les contestes con mi recent jashtag:  #AchoPapáQueQué. 

Tags

TwitterJacinta Marín