Herramienta útil el fideicomiso personal

Por Rut N. Tellado Domenech / [email protected] 08/13/2017 |10:58 a.m.
El fideicomiso es un acuerdo mediante el cual un individuo le transmite activos a otra persona o entidad para que los administre, según sus instrucciones, para beneficio de sí misma o de terceros. (Archivo)  
Puede servir para separar bienes para costear la educación de hijos o nietos o para los gastos de salud de algún familiar.

“Los fideicomisos personales no están limitados a las personas acaudaladas”.

Con estas palabras Javier Rubio, vicepresidente senior y gerente de Servicios Fiduciarios de Banco Popular, describe una herramienta que puede ser utilizada para ahorrar para los estudios universitarios de los hijos y nietos, proveer para los gastos de un familiar incapacitado o un heredero menor de edad.

El fideicomiso es un acuerdo mediante el cual un individuo le transmite activos a otra persona o entidad para que los administre, según sus instrucciones, para beneficio de sí misma o de terceros. Es una actividad regulada en la isla por la Ley 219 de 2012, también llamada Ley de Fideicomisos, y por el Código de Rentas Internas de Puerto Rico.

“Es un ente jurídico que se constituye mediante una escritura pública ante un notario”, explicó Zaida Montalvo, asesora senior de patrimonios de Popular One, subsidiaria de Banco Popular, empresa con más de 55 años de experiencia en manejo y administración de fideicomisos.

Aquí respondemos varias preguntas al respecto:

1. ¿Qué tipos de fideicomisos personales hay?

Los fideicomisos que pueden ser creados por individuos se clasifican en dos: el inter vivos y el testamentario. El primero, explicó Montalvo, “se constituye mientras uno está vivo, para separar unos activos del capital personal para protegerlos y beneficiar a alguien en particular”. El segundo, agregó, se crea como parte de la escritura del testamento del individuo y se activa cuando este muere. 

2. ¿Qué bienes se pueden incluir?

Entre los bienes que se pueden administrar bajo un fideicomiso personal puede haber propiedades (casas y terrenos, por ejemplo), cuentas bancarias, certificados e inversiones en la bolsa de valores y acciones de negocios, mencionó Montalvo. Se puede crear con cierta cantidad de bienes y luego añadirle más. “Lo puedes abrir con una cantidad nominal, como $500, y el mes que viene puedes incluir otro bien”, indicó la abogada Rebecca Cuevas-Fontán, de la firma legal Goldman Antonetti & Córdova, LLC. “Cada vez que agregas un activo a un fideicomiso se entiende como una donación y hay que hacer una escritura de donación para registrar esa propiedad adicional”. Aclaró que una vez se hace la donación, esa propiedad adicional no se puede sacar del fideicomiso.

3. ¿Para qué se utiliza?

“Son una herramienta recomendable para profesionales susceptibles de demanda”, dijo Francisco de Jesús, planificador financiero de Banco Popular. Como el fideicomiso es un ente jurídico separado de quien lo crea, en caso de que el individuo enfrente una demanda en su carácter personal, los bienes bajo el fideicomiso quedan protegidos de ese pleito. Otros utilizan esta herramienta para separar bienes para los gastos de educación de hijos o nietos o para los gastos de salud de algún familiar. También el individuo puede crear uno para cubrir los gastos en caso de que él mismo quede incapacitado en el futuro. En el caso de individuos con hijos menores de edad, el fideicomiso puede resultar útil para administrarles la herencia, lo que podría incluir emitirles pagos antes de que lleguen a ser mayores de edad. De no contar con un fideicomiso, cuando los padres mueren y los hijos son menores, la herencia queda bajo el poder del tribunal hasta que cumplan la mayoría de edad. 

4. ¿Cómo se crea?

Al crearlo mediante una escritura pública ante un notario, el documento debe disponer las reglas o condiciones para la administración de los bienes que se van a incluir en el fideicomiso y cómo se le va a pagar a los beneficiarios. La abogada Cuevas-Fontán detalló que el documento debe incluir, entre otros datos, la fecha y lugar en que se constituyó, el nombre que tendrá el fideicomiso, la individualización de los bienes, quien será fiduciario (administrador), quiénes serán el o los beneficiarios y si habrá algún sustituto. También debe contener las facultades, deberes, prohibiciones y limitaciones al administrador, así como instrucciones de cómo y cuándo van a distribuir los activos. Una vez terminada la escritura pública, el notario debe inscribirlo en la Oficina de Inspección de Notarías de la Rama Judicial para que sea incluido en el Registro de Fideicomisos, bajo pena de nulidad.

5. ¿Quién puede ser el fiduciario o administrador?

El fiduciario puede ser un individuo o una organización que ofrezca el servicio de manejo y administración de este tipo de acuerdo. “Puede ser una institución o un individuo mayor de edad, en quien el fideicomitente confíe”, dijo la abogada. “Su función es administrar esos activos”, agregó. El fiduciario es la persona o institución con la responsabilidad de cumplir con los términos y condiciones que se hayan plasmado en la escritura del fideicomiso. Esto incluye guardar los intereses de los beneficiarios, que son quienes recibirán los fondos. Entre los servicios que ofrecen instituciones que administran fideicomisos están custodiar y administrar los activos, radicar planillas informativas o tributar por los ingresos generados por los activos dentro del fideicomiso (según sea el caso) y manejar el dinero e invertirlo a nombre de quien lo creó. 

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