San Francisco.- Varios ambientalistas radicales que lanzaron bombas de humo y ácido a balleneros japoneses fueron declarados en desacato por continuar con su incesante campaña dirigida a interrumpir la cacería anual de ballenas en aguas del Antártico.

La Corte federal de Apelaciones del 9no Circuito ordenó el viernes a un tribunal inferior que determine la cantidad que adeudan Paul Watson y miembros de la organización Sea Shepherd Conservation Society a balleneros japoneses por honorarios de los abogados y daños causados a los barcos balleneros, así como por violar una orden judicial de que cesaran en sus peligrosas protestas.

Los balleneros japoneses reclamaban $2 millones, así como las costas legales e indemnizaciones por el coste que sufrieron sus embarcaciones al hacer frente a las protestas.

Relacionadas

Las proezas de Watson fueron destacadas en el programa de realidad "Whale Wars" del canal de televisión por cable Animal Planet.

Sea Sheperd expresó en un comunicado su decepción con el fallo, indicando que estaba considerando sus opciones legales.

"Estamos considerando nuestras opciones legales en este momento, incluyendo la posibilidad de una apelación", dijo el grupo.

En 2012, la corte ordenó a Sea Shepherd que se mantuviera cuando menos a unos 150 metros (500 pies) de los balleneros japoneses y pusiera fin a actividades peligrosas, como intentar embestir a las embarcaciones balleneras y lanzar bombas de humo o botellas de ácido a sus barcos. Los tripulantes de los barcos de Sea Sheperd también arrastran cables reforzados con metal en el agua para dañar las hélices y timones de sus oponentes, lanzan bengalas con ganchos y apuntan potentes láseres a los balleneros para molestar a su tripulación.

Los balleneros japoneses presentaron una demanda en Seattle en 2011 pidiendo una orden judicial que pusiera fin a la campaña de Sea Sheperd.

En diciembre de 2012, el tribunal ordenó al grupo que dejara de perseguir a la flota nipona y que sus cuatro barcos se mantuvieran al menos a 150 metros de los balleneros.

Watson transfirió después los fondos que Sea Shepherd tenía en Estados Unidos a organismos del grupo en otros países. Sea Sheperd tiene delegaciones en Australia, Bélgica, Francia, Alemania, Holanda y Gran Bretaña.

Además, Watson dimitió del consejo directivo de las divisiones estadounidense y australiana del grupo. Sea Sheperd Australia se hizo cargo de su "operación tolerancia cero", la campaña anual de acoso a los balleneros en el océano Antártico.

La corte dijo en su fallo que poner fin al acoso de los balleneros también era aplicable a los organismos extranjeros.