Bloomberg pide a restaurantes vetar los refrescos gigantes

Por Agencia EFE 03/12/2013 | 07:39 p.m.
Los fabricantes de refrescos en EE.UU. denunciaron en los tribunales la propuesta del alcalde y crearon una coalición integrada por un millar de miembros llamada "Neoyorquinos por la libre elección en las bebidas".
El alcalde sufrió este lunes un duro revés judicial después de que un juez estatal dijera que su propuesta de vetar la venta de bebidas con altos niveles de azúcar y de más de 16 onzas (0.464 litros) es "arbitraria" y "caprichosa". (AFP / Allison Joyce)  

Nueva York.- El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, pidió hoy a los restaurantes de la ciudad que veten de forma voluntaria la venta de refrescos de gran tamaño, un día después de que un juez estatal tumbara su propuesta

"Mientras se resuelve la disputa legal pedimos a los restaurantes que sean responsables y de forma voluntaria empiecen a servir cantidades apropiadas para el ser humano", dijo Bloomberg al visitar un local del centro de la ciudad que aplica desde hoy la medida.

El alcalde sufrió este lunes un duro revés judicial después de que un juez estatal dijera que su propuesta de vetar la venta de bebidas con altos niveles de azúcar y de más de 16 onzas (0.464 litros) es "arbitraria" y "caprichosa".

"Vamos a apelar la decisión de ayer del juez y estamos seguros de que al final vamos a ganar", reiteró hoy Bloomberg, quien aplaudió que personas como Greg, propietario de un restaurante del barrio de Midtown, hayan optado por vetar los refrescos gigantes.

Los fabricantes de refrescos en EE.UU. denunciaron en los tribunales la propuesta del alcalde y crearon una coalición integrada por un millar de miembros llamada "Neoyorquinos por la libre elección en las bebidas" para recoger firmas contra el veto.

"Si queremos ser serios en la lucha contra la obesidad, tenemos la obligación de hacer algo y sería irresponsable quedarse de brazos cruzados cuando mueren al año 70,000 personas" en EE.UU., había dicho Bloomberg al anunciar que apelaría el fallo del juez.

Para algunos ciudadanos esta nueva cruzada supone una intromisión en su esfera privada, de ahí que muchos neoyorquinos hablen ya de su alcalde como la "niñera Bloomberg" por sus pioneras y controvertidas medidas para mejorar la salud de la población.

Desde su llegada al poder en 2002, Bloomberg ha multiplicado los impuestos sobre el tabaco, ha prohibido fumar en restaurantes, parques públicos, piscinas, playas y lugares históricos, y ha declarado la guerra a la sal y las grasas saturadas.