Debate marcará recta final de campaña

10/03/2012 |05:07 p.m.
El primer debate presidencial entre el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney se llevará a cabo esta noche desde la Universidad de Denver. (AP)  
No te pierdas esta noche a las 9:00 p.m. el debate presidencial entre Obama y Romney por Primerahora.com

Ante la mirada de millones de televidentes, el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney expondrán sus argumentos esta noche en el primer debate presidencial, en el que el mandatario procurará mantener su reducida ventaja no cometiendo error alguno, mientras que Romney buscará darle un rumbo distinto a la contienda y acercarse a los votantes.

Y aunque los debates raramente son decisivos, pueden alterar el rumbo de la lid presidencial, al cambiar la dirección de una campaña o frenar el ascenso de un candidato. Cinco semanas antes de los comicios, la atención del público ha comenzado a centrarse, las opiniones se definen más y en algunos estados ha comenzado ya el voto por correo.


Los primeros debates no han sido favorables para los presidentes que buscan la relección, por lo que desde una perspectiva histórica sólo pueden ser neutros para Obama y esperanzadores para Romney en su encuentro del miércoles en Denver.

Obama es vulnerable y Romney intentará acorralarlo. El desempleo es, en los últimos 40 meses, superior al 8%, la economía crece a un ritmo del 1,7% dos años después de concluir oficialmente la recesión, y la ley del seguro médico firmada por el mandatario sigue siendo un tema polémico entre el electorado.

La consigna de Romney: el país no puede aguantar otros cuatro años con Obama en la Casa Blanca.

El argumento de Obama: el país estaría peor sin sus políticas y necesita cuatro años más para concluir el trabajo.

Pero también hay cierto sentido de urgencia para Romney.

"Quizá falten cinco semanas para las elecciones, pero el asunto quedará zanjado en tres semanas. Quizá en dos", indicó el asesor Michael Dennehy, quien asesoró a John McCain en sus campañas presidenciales del 2000 y el 2008. "Así que se acaba el tiempo. Romney debe usar al máximo todas las oportunidades que tenga".

Un electorado dividido, un presidente con el viento a favor pese a impopulares políticas y la actuación titubeante de su rival modelan el primero de tres debates que preceden a las elecciones generales. Empero, no es la primera vez que el electorado estadounidense ha presenciado esta situación.

En el 2004, el presidente George W. Bush llevaba una ventaja de entre 7 y 8 puntos porcentuales, y el senador John Kerry no lograba hundir a su oponente con el argumento de mala política exterior del gobierno de Bush. Pero Kerry fue declarado el ganador del primer debate y en pocos días recuperó terreno y empató a Bush en las encuestas.

Y ciertos paralelismos con aquella campaña no pueden escaparse en este debate.

¿Qué puede hacer Romney?

Para ganar la atención de los votantes, Romney debe definir metódicamente la debilidad económica actual como un fracaso de las políticas de Obama. A juzgar por lo que ocurrió en la Convención Nacional Republicana y por los comentarios recientes de Romney, el candidato opositor señalará que el dispendio gubernamental, las trabas regulatorias y la incertidumbre sobre la ley de salud de Obama han lastrado el crecimiento económico.

Seguramente desafiará las afirmaciones de Obama sobre el plan económico de los republicanos y pondrá en entredicho la precisión de las afirmaciones del mandatario.

¿Qué puede hacer Obama?

En primer lugar, debe estar listo. Kerry, quien ha hecho el papel de Romney en los ensayos del debate con Obama, no fue el único opositor que puso en aprietos a un mandatario en el primer debate. Ronald Reagan superó al entonces presidente Jimmy Carter en 1980, pero cuatro años después pasó problemas frente a Walter Mondale.

Obama necesita transmitir confianza en sus políticas pero sin caer en la trampa de la soberbia. Conoce poco a Romney y ello plantea el riesgo de que pueda desdeñarlo.

No se puede esperar que Obama abra un ataque contra Romney, pero sí que responda con decisión. Cuestionará las cifras de su rival en materia de los planes fiscales y aludirá probablemente a las declaraciones de Romney, quien dijo que el 47% de los estadounidenses, simpatizantes con Obama, se consideran víctimas con derecho a recibir apoyo del gobierno.