¿Dónde aprendió Santa Claus a decir "Jo, jo, jo"?

Por Prensa Asociada 12/11/2013 |08:49 a.m.
Cada año, docenas de aspirantes van a la Escuela Charles W. Howard para Santa Claus a fin de aprender el arte de convertirse en San Nicolás. (AP)  
Va a la escuela de Papá Noel.

¿Dónde aprendió Santa Claus a decir ¡Jo, jo, jo! y a escuchar los pedidos de los niños de todo el mundo?

Va a la escuela de Papá Noel.

Cada año, docenas de aspirantes van a la Escuela Charles W. Howard para Santa Claus a fin de aprender el arte de convertirse en San Nicolás. Se les da instrucciones de las cosas más delicados como el maquillaje, la vestimenta, lenguaje de señas e incluso cómo cuidar de un reno.

Y ahora el ejército de Santa está listo en todo el mundo a tiempo para la Navidad.

Cliff Snider estaba entre los más de 100 Santas y Señoras Claus que participaron en la clase de este año en la escuela de Midland, Michigan. Ya regresó a Carolina del Norte para realizar sus acostumbradas tareas, como un encuentro social reciente en Raleigh.

Sentado en su gran silla de San Nicolás, Snider tiene sentado en el regazo a los hermanos Moser, Landon de 5 años y Ava de 2.

La niña le miraba embelesada la barba blanca, reluciente con una capa de brillo que Snider dice a los niños que es escarcha.

"La puedes tocar. ¿Deseas sentirla?", le pregunta Snider a la pequeña.

"Sí", responde, extendiendo el índice derecho hasta debajo de la nariz, antes de apartar la mirada rápidamente, mientras su madre Virginia reía.

Snider había representado al Viejo Pascuero desde 1962, pero cuando hizo su primer viaje a Midland 30 años después, se sintió un poco nervioso.

"Cuando vi a todos los Santas y a las señoras Claus me sentí un poco abrumado", relató.

Recuerda que le dijo al director, Tom Valente, que se sentía intimidado, que a lo mejor no iba a ser tan bueno como los otros.

El director le respondió: "Recuerda que cuando vayas a High Point, Carolina del Norte y sea Papá Noel. Serás el mejor".

Algunos de los que estaban en el seminario de tres días participaban por primera vez, pero había otros con experiencia.

Doug Dodge, un santa con lentes y barba blanca de Burlington, Massachusetts, hizo su segunda presentación en la escuela.

"Es una responsabilidad enorme, uno tiene que representar a Santa con honestidad e integridad", dijo tras una sesión.

Antes de eso Dodge y sus colegas llenaron un salón de hotel para escuchar una charla de un contador sobre la mejor forma de reportar sus ingresos al gobierno, porque después de todo Santa también le debe al Servicio de Rentas Internas (IRS).

Entre otros temas, se tocaron la historia de Santa, cómo redactar hojas de vida y técnicas para lograr la mejor representación.

La matrícula es 425 dólares para los nuevos alumnos y 395 para que los que regresan en busca de más experiencia. Los Santas y señoras Claus que asistan juntos pagan 835 dólares, y las parejas que ya han estado en el curso pagan 750.

Paul Headley, dueño de un negocio en Hamilton, Indiana, vino con su señora Claus.

"Uno aprende cada vez que viene", dijo Headley, quien hace presentaciones en escuelas, centros para ancianos y uno que otro juego de baloncesto de Notre Dame.

El redactor de la AP Allen G. Breed contribuyó a este despacho desde Raleigh, Carolina del Norte.

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