Obama mezcla amenaza con esperanza sobre Siria

Por Prensa Asociada 09/10/2013 |10:15 p.m.
El presidente de Estados Unidos pidió a los líderes del Congreso que pospongan una votación sobre un proyecto de ley presentado por él para autorizar el uso de la fuerza militar en Siria.
Obama insistió en que las fuerzas armadas de Estados Unidos mantendrán la presión sobre el régimen del presidente Bashar Assad. (AP)  

El presidente Barack Obama dijo el martes en una alocución transmitida a nivel nacional que los recientes esfuerzos diplomáticos ofrecen "el potencial de eliminar la amenaza de las armas químicas" dentro de Siria sin el uso de la fuerza, pero también insistió en que las fuerzas armadas de Estados Unidos mantendrán la presión sobre el régimen del presidente Bashar Assad "y estarán listas para responder" si no se concretan otras medidas.

Hablando desde la Sala Este de la Casa Blanca, Obama dijo que ha pedido a los líderes del Congreso que pospongan una votación sobre un proyecto de ley presentado por él para autorizar el uso de la fuerza militar en Siria.

Reconociendo el cansancio del país después de una década de guerra en Irak y Afganistán, Obama dijo: "Estados Unidos no es el policía del mundo".

Sin embargo, agregó que "cuando con esfuerzos y riesgos modestos podemos evitar que maten a niños con gases tóxicos, y proteger a nuestros propios hijos a largo plazo, creo que debemos actuar. Eso es lo que hace a Estados Unidos diferente. Eso es lo que nos hace excepcionales".

Funcionarios del gobierno dijeron que el discurso es el sexto de Obama al país desde la Casa Blanca en más de cuatro años y medio como presidente. La alocución ocurrió después de unos frenéticos 10 días que comenzaron cuando anunció inesperadamente que pediría al Congreso que aprobara el uso de la fuerza militar contra Assad.

En momentos en que las encuestas de opinión muestran de manera uniforme una amplia oposición a una intervención estadounidense, la Casa Blanca ha batallado con todas sus fuerzas por generar apoyo entre los legisladores —demócratas liberales y conservadores republicanos por igual— que han expresado temores de inmiscuir al país en otra guerra en el Medio Oriente y han cuestionado si los intereses de seguridad de Estados Unidos estaban en peligro en Siria. Obama también ha tenido problemas en crear apoyo internacional para un ataque.

Repentinamente, los hechos tuvieron otro giro inesperado el lunes. Primero, Rusia, y después Siria, reaccionaron positivamente a una aseveración aparentemente no oficial del secretario de Estado, John Kerry, en el sentido de que la crisis pudiera solucionarse si Damasco aceptara colocar su arsenal químico bajo control internacional.

Obama enviará a Kerry a Suiza esta semana para discutir un posible acuerdo sobre las armas químicas de Siria con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, dijo el martes un funcionario del departamento de Estado.

El funcionario dijo que Kerry se reunirá el jueves con Serguei Lavrov en Ginebra para tratar de llegar a un acuerdo sobre una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que exija a Siria renunciar a sus armas químicas o enfrentar las consecuencias.

El funcionario no estaba autorizado a hacer declaraciones sobre la misión y habló bajo condición de anonimato.

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