Obama promete ser "mejor presidente"

11/14/2012 | 07:09 p.m.
Tras la larga campaña electoral y su victoria en las elecciones la semana pasada, la Administración Obama se enfrenta a las tareas que no concluyó en los últimos cuatro años, como la reforma migratoria, y el conocido "precipicio fiscal" que, de no evitarse, incrementaría automáticamente los impuestos a los ciudadanos. (AP)  
"Tengo un mandato. Y es ayudar a las familias de clase media y a las familias que están trabajando duro para tratar de entrar en la clase media", expresó Obama.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo hoy tener "un mandato" tras su reelección, el de "ayudar a las familias de clase media", y prometió ser un "mejor" mandatario y más consenso con los republicanos en su segunda legislatura.

"Tengo un mandato. Y es ayudar a las familias de clase media y a las familias que están trabajando duro para tratar de entrar en la clase media. Ese es mi mandato. Eso es lo que el pueblo estadounidense expresó (el pasado 6 de noviembre)", dijo el presidente en su primera rueda de prensa tras su reelección.

Tras la larga campaña electoral y su victoria en las elecciones la semana pasada, la Administración Obama se enfrenta a las tareas que no concluyó en los últimos cuatro años, como la reforma migratoria, y el conocido "precipicio fiscal" que, de no evitarse, incrementaría automáticamente los impuestos a los ciudadanos.

Obama subrayó la recuperación económica que experimenta el país pero hizo hincapié en la necesidad de evitar el "precipicio fiscal", algo que, según dijo, no piensa dejar que suceda.

"Nos enfrentamos a una fecha límite que nos obliga a tomar decisiones importantes sobre el empleo, los impuestos y el déficit a finales de año. Ambos partidos votaron para establecer esta fecha límite y creo que ambas partes podrán trabajar juntas para tomar estas decisiones de manera equilibrada y responsable", dijo.

El "precipicio fiscal" es un temido escenario cuya fecha límite es el 2 de enero próximo y que combinaría drásticos recortes de gasto público y el final de ciertas exenciones de impuestos a principios de 2013, algo que, según los analistas, podría devolver a EE.UU. a la recesión en el momento más inoportuno.

Según el presidente estadounidense, ninguno de los dos partidos, "ni nadie", quiere que se llegue a ese punto, e insistió en que la economía del país no puede afrontar algo así.

"Se lo he dicho a los líderes de manera privada y lo he dicho públicamente. No podemos permitirnos la extensión de los recortes impositivos a los más ricos. Lo que podemos hacer es asegurarnos de que los impuestos de la clase media no suban", agregó.

Preguntado por los periodistas sobre su entendimiento con la oposición, Obama respondió que "no hay duda" de que podría haber manejado mejor en su primer mandato las relaciones con los republicanos, pero dijo que buscaría "nuevos caminos para expresar" su deseo de "trabajar con todo el mundo".

"Tengo muchas buenas relaciones con la gente, tanto en la Cámara como en el Senado. Tengo un montón de relaciones a ambos lados del pasillo. No siempre se ha manifestado en el tipo de acuerdos que me gustaría ver entre demócratas y republicanos, por lo que creo que todos tenemos responsabilidades para ver si hay cosas que podemos mejorar", aseguró el presidente.

Respecto a la reforma migratoria, que no pudo llevar a cabo durante su primera legislatura y constituyó una de sus promesas de campaña en 2008, explicó que espera poder pasarla al Congreso poco después de su toma de posesión, que tendrá lugar el próximo 21 de enero.

"Estoy seguro de que podemos conseguir la reforma migratoria. Antes de las elecciones di un par de entrevistas en las que predije que el voto latino iba a ser importante y que eso causaría una reflexión por parte de los republicanos acerca de su posición sobre la reforma migratoria. Creo que lo estamos empezando a ver ya", añadió.

Sobre la inmigración, precisó que su idea es trabajar en un fortalecimiento de las fronteras, así como en un endurecimiento de las leyes para evitar que las empresas contraten a inmigrantes indocumentados "y se aprovechen de su situación".

"Creo que debe haber una vía que permita obtener un estatus legal a aquellos que viven en este país, no se dedican a la actividad criminal y están aquí simplemente para trabajar", aseveró.

Además de sus desafíos más inmediatos, Obama también respondió acerca del escándalo que se ha desatado tras la confesión de infidelidad y posterior dimisión del exdirector de la CIA David Petraeus, que también ha salpicado al general de las tropas estadounidenses en Afganistán, John Allen.

"No tengo evidencia hasta este punto de que información clasificada haya sido revelada" ni de que se haya visto afectada la seguridad nacional, dijo el presidente en relación al caso y explicó que el FBI "tiene sus protocolos" y que hay que dejar que la investigación abierta continúe su curso. 

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