Respuesta a tormenta, factor para votantes en Nueva York

11/07/2012 | 00:03 a.m.
La respuesta a la tormenta "Sandy" fue un factor para los votantes de Nueva York. (EFE/Andrew Gombert)  
Dos terceras partes de los neoyorquinos dijeron que en su voto por presidente "favorecieron firmemente" a su candidato.

Los neoyorquinos apoyaron la reelección del presidente Barack Obama por 3 a 2, pero los votantes blancos no hispanos, que representan 70 por ciento del electorado del estado, dividieron su sufragio equitativamente entre Obama y el candidato republicano Mitt Romney.

Los neoyorquinos negros e hispanos apoyaron a Obama por márgenes aplastantes. En cuanto a la contienda por el escaño senatorial, la senadora demócrata Kirsten Gillibrand ganó la reelección sobre la senadora republicana Wendy Long con el apoyo de todos los grupos étnicos o de edad. Aproximadamente tres cuartas partes de los votos de mujeres y seis de cada 10 votos masculinos fueron para Gillibrand.

La respuesta a la tormenta "Sandy" fue un factor para los votantes. En una elección que ocurrió una semana después de la tormenta, dos de cada tres neoyorquinos dijeron que la respuesta de Obama fue un factor en su voto por presidente. Sin embargo, sólo uno de cada seis señaló que fue el factor más importante.

La economía también estuvo en la mente del público. Tres quintas partes de los neoyorquinos dijeron que la economía es el asunto más importante que enfrenta el país. Al preguntárseles a quién hay que culpar por los actuales problemas económicos, casi el doble de los neoyorquinos culparon al ex presidente George W. Bush con respecto a Obama.

Una mayoría de neoyorquinos dijo que creen que Obama manejaría la economía mejor que Romney. "Pienso que si Obama es reelegido puede bajar la tasa de desempleo a 6 por ciento", dijo Joe Anania, de 60 años de edad, un maestro interino que votó en Manhattan. Pero Mark Burgess, de 53 años, señaló que Romney comprende de finanzas y economía. "Manejó Bain durante 15 años y duplicó el dinero", dijo Burgess, quien trabaja en finanzas.

También estuvieron presentes los temas sociales delicados, como el aborto o el matrimonio entre los homosexuales. Un año después de que los matrimonios entre personas del mismo sexo se volvieron legales en Nueva York, tres de cada cinco votantes del estado dijeron que no los apoyan. En otro asunto politizado, los neoyorquinos respaldaron sólidamente el derecho al aborto legal. Tres cuartas partes señalaron que el aborto debería ser legal en todos los casos o en la mayoría de los casos.

Dos terceras partes de los neoyorquinos dijeron que en su voto por presidente "favorecieron firmemente" a su candidato. Otros tres de cada 10 señalaron que apoyaron a su candidato con reservas. Sólo una cifra pequeña dijo que se vieron motivados por el desagrado hacia otros candidatos.