¿Cambiará de nombre?

01/24/2013 |
 (Archivo)  
Entre los políticos que expresaron su sentir se destaca la ex presidenta cameral, Jenniffer González, quien mostró su malestar a través de un tuit.

Nuevamente, la figura de Pedro Rosselló González causa controversia en el país, luego que el representante popular Carlos “Charlie” Hernández presentara el proyecto de ley (P. de la C. 652) cuyo propósito es retirar el nombre del ex gobernador al Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Este es el segundo intento del legislador por derogar la Ley 53 del 1 de mayo de 2010, la cual dio paso a que se denominaran con el nombre de Rosselló las instalaciones ubicadas en Miramar. En junio de 2010, Hernández propuso el proyecto 2724, el cual es idéntico al presentado durante la mañana de ayer en la Asamblea Legislativa.

Tan pronto se dio a conocer la intención del legislador, comenzaron las controversias a través de las redes sociales, en su mayoría, criticando al actual portavoz de la mayoría en la Cámara por su iniciativa.

Entre los políticos que expresaron su sentir se destaca la ex presidenta cameral, Jenniffer González, quien mostró su malestar a través de un tuit.

“La legislación PPD: investigar, cambiar nombres a estructuras, trastear con la bandera americana Proyectos para crear empleos: CERO”, escribió la representante, cuyas expresiones fueron similares a las que expresaron otros políticos como Larry Seilhamer, Pedro Pierluisi y María de Lourdes Santiago.

Pero, hubo críticas también de líderes de la Pava, como es el caso del senador Cirilo Tirado, quien manifestó que “hay cosas más importantes en el país para legislar”.

“Lo hecho, hecho está y no creo que sea conveniente que se estén quitando nombres cada cuatro años de un gobernador o de otro. Hay cosas más importantes. Si la Legislatura quiere trabajar con eso, allá cada cual. Yo tengo otras prioridades”, agregó Tirado.

En cambio, ninguna crítica amilanó las intenciones de Hernández, quien confía en que el proyecto se evalúe y pase el cedazo en ambos cuerpos legislativos.

Y para su correligionario también tuvo una contestación: “A lo mejor él (Tirado) no puede hacer muchas cosas a la vez, pero yo sí”, indicó.

Mientras, defendió su gestión y sostuvo que está en contra de que cualquier instalación pública lleve el nombre de personas que estén con vida.

De hecho, en la exposición de motivos del proyecto, Hernández menciona que se le otorgó el nombre del doctor Rosselló al Distrito de Convenciones sin cumplir con los requisitos establecidos en la Ley 99 del 22 de junio de 1961 –conocida como la Ley de la Comisión Denominadora de Estructuras y Vías Públicas del Estado Libre Asociado de Puerto Rico–, la cual dispone que “en ningún caso se utilizarán nombres de personas que no hayan fallecido”. El legislador alude a que la Asamblea Legislativa ajustó la ley para “crear un privilegio para el ex gobernador Rosselló González que la ley no avala”.

Hernández dijo a Primera Hora que no tiene en mente algún otro nombre para las instalaciones, cuya construcción fue ideada precisamente bajo la administración de Rosselló. Sin embargo, su inauguración fue durante el mandato del ex gobernador popular Aníbal Acevedo Vilá.

¿Por qué no el nombre de Pedro Rosselló?

Creo que hay suficientes argumentos y está claro que hay que esperar que la persona abandone la vida terrenal para ver si con el paso de la historia se justifica ese tipo de reconocimiento... Además, se deben escoger figuras que no levanten animosidad entre los hermanos puertorriqueños, y este no es el caso.

¿Sinceramente cree que su gestión rendirá frutos?

No sé. Pero como mínimo, levanta la discusión de los criterios que deben utilizarse al momento de designarse nombres a las instalaciones públicas.

“De más está decir que Luis Muñoz Marín nunca permitió que se le diera su nombre a ninguna instalación. De hecho, paralizó las designaciones que se trataron de hacer con su nombre a ciertos lugares”, dijo al mencionar como ejemplo una ocasión, en 1953, en la que Muñoz Marín envió una carta al entonces alcalde de Carolina solicitando que desistiera de ponerle su nombre a la plaza pública de la ciudad y a una avenida que recién se había construido.